Expedición 2007 - Gabón / El diario

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Itinerario

Día 01 – 23-04-2007: Mechelen
Día 02 – 24-04-2007: Mechelen-París-Libreville
Día 03 – 25-04-2007: Libreville
Día 04 – 26-04-2007: Libreville
Día 05 – 27-04-2007: Libreville-Loango
Día 06 – 28-04-2007: Loango-Akaka
Día 07 – 29-04-2007: Akaka
Día 08 – 30-04-2007: Akaka
Día 09 – 01-05-2007: Akaka-Loango
Día 10 – 02-05-2007: Loango-Tassi
Día 11 – 03-05-2007: Tassi
Día 12 – 04-05-2007: Tassi-Loango
Día 13 – 05-05-2007: Loango
Día 14 – 06-05-2007: Loango-Ivindo
Día 15 – 07-05-2007: Ivindo
Día 16 – 08-05-2007: Ivindo
Día 17 – 09-05-2007: Ivindo
Día 18 – 10-05-2007: Ivindo-Libreville
Día 19 – 11-05-2007: Libreville
Día 20 – 12-05-2007: Libreville
Día 21 y 22 – 13-05-2007 y 14-05-2007: Libreville-París

23.04.07 – LUNES: MECHELEN

Hoy, cinco de los seis miembros del equipo se reunieron en Mechelenm Bélgica, desde donde empezaría nuestro viaje a Gabón la mañana siguiente. Este grupo estaba conformado por dos belgas, Emmanuel y Guy van Heygen, dos alemanes, Klaus Reimüller y Roland Zobel y un holandés, Brian Rasmussen. El miembro del equipo que aun no llegaba era Lonnie McCaskil, de Estados Unidos, con quien nos reuniríamos a la mañana siguiente en el Aeropuerto de París Charles de Gaulle.

Cenamos en el centro histórico de Mechelen, frente a la antigua catedral, y todos estábamos ansiosos de comenzar nuestro viaje a un país, todavía desconocido para nosotros. Todos los miembros del equipo eran viajeros experimentados, y durante la cena contamos historias de aventuras pasadas.

Después, en el hotel, teníamos una botella de champaña para brindar por Brian, por ser el Ganador del Premio Nactus y, por supuesto, con antelación a nuestro viaje.

24.04.07 – MARTES: MECHELEN – PARIS – LIBREVILLE

Comenzamos temprano y ya estábamos listos para salir del hotel a las 6:00 am. Desde Mechelen tomamos el tren de pasajeros hacia Bruselas y desde ahí, en el súper veloz TGV (Train à Grande Vitesse, tren de alta velocidad), el cual nos llevó desde Bruselas hasta el aeropuerto Charles de Gaulle en París en algo más de una hora. Ahí en la puerta de salida, nos reunimos con el último miembro del equipo, Lonnie McCaskill.

Ahora estamos completos y podemos comenzar la primera etapa de nuestra travesía hacia “la Tierra de los Hipopótamos Nadadores”.

LOS MIEMBROS DEL EQUIPO SON:

Emmanuel van Heygen, belga (Líder de la Expedición y Gerente de Exo Terra)
Guy van Heygen, belga (Productor cinematográfico)
Brian Rasmussen, Danish (Ganador del Premio Nactus 2007 y Fotógrafo Oficial de la Expedición)
Lonnie McCaskill, americano (Gerente del Zoológico del Reino Animal de Disney)
Roland Zobel, alemán (Gerente de Marcas Comerciales de Acuarios y Terrarios, Hagen, Alemania)
Klaus Reimüller, alemán (Gerente de Desarrollo de Marcas Comerciales europeas, Hagen Internacional)

A las 11:40 am nuestro avión despega con un retraso aproximado de 40 minutos. Hace mucho calor durante el vuelo, pero es una buena manera para prepararnos para las próximas 3 semanas de travesía cerca del Ecuador. Durante el vuelo, hablamos de nuestro itinerario y nos familiarizamos con las diferentes regiones que visitaríamos.

Después de 6,5 horas de vuelo tranquilo, tuvimos un aterrizaje agitado en Libreville. Son las 7:00 pm. Aún nos encontramos en la misma zona horaria pero una hora adelantada, ya que Gabón no cambia de hora durante el verano.

Como es normal en África, el control de pasajeros y de equipaje es muy lento, pero aún estamos casi a una hora de camino. Al salir del aeropuerto, sentimos de inmediato el fuerte calor. La temperatura exterior está a 30 grados centígrados, con una humedad del 95%. Esto hay que ajustarlo. Nos esperaban dos jóvenes y lindas gabonesas, quienes trabajan para la “Operación Loango”. Nos dirigimos hacia el hotel Tropicana, nuestro hogar para los primeros 3 días, en un autobús demasiado pequeño para nueve personas y una gran cantidad de equipaje.

Cuando bajamos del autobús con aire acondicionado, el calor nos volvió a golpear como un martillo, y todos comenzamos a sudar intensamente. Las habitaciones del hotel son al estilo chalet, de aspecto descuidado y muy básicas, pero la ubicación del hotel Tropicana justo al frente de la playa compensa de manera adecuada la falta de confort. Además, en comparación con los estándares de África, el restaurante es de primera clase.

Después de tomar una larga ducha, nos reunimos en el restaurante al aire libre y degustamos nuestra primera comida en África. Todos estábamos emocionados de estar aquí y charlar hasta las 11:00 pm, antes de decidir ir a dormir. Sin embargo, Roland, Brian y Lonnie quieren ir a dar un paseo con el propósito de averiguar qué animales podrían encontrar en los alrededores.

25.04.07 – MIÉRCOLES: LIBREVILLE

Un poco después de las 7:00 am, nos reunimos para desayunar. El día comienza fresco y seco, pero el cielo está nublado. Todos ahora estamos llevando las camisas oficiales de la Expedición Exo-Terra y disfrutamos de nuestro café escuchando el oleaje del océano. Tres de los miembros del equipo ya están ocupados buscando reptiles y ya han tomado sus primeras fotografías.

Estamos todos de acuerdo que es una sensación fascinante sentarse, literalmente, el borde de un continente y en un país que es hermosísimo y desconocido para el resto del mundo; un país que ha sido llamado “El Último Jardín del Edén”, congelado en el tiempo.

La mayor parte de la mañana la pasamos en busca de reptiles y tomado fotografías de una especie de Gecko que acá encontramos en abundancia, el Agama Colonizador (Agama agama). Algunos de los machos son notablemente hermosos con sus cabezas amarillas brillantes y colas color naranja.

A las 11:00 am, decidimos explorar Libreville. Hallamos dos taxis y después de una breve negociación con los taxistas, acordamos un precio de 30.000 CFA, equivalente a 45,00 euros, por medio día. Poco tiempo después, llegamos al mercado más grande y colorido en el centro de la ciudad. Como en todas partes en África, el mercado está abarrotado, con mucho ruido y caótico. No obstante, la característica más resaltante son los ubicuos paraguas multicolores.

Ya que todos llevamos cámaras y las mismas camisas con el logo de Exo-Terra, la gente rápidamente se daba cuenta de nuestra presencia y hasta algunos reaccionaron de forma agresiva, preguntándonos si solo habíamos venido acá a tomar fotos de su miseria.

Uno de los stands nos llamó la atención y tuvimos que pagarle al dueño casi 20 euros para que nos permitiera tomar algunas fotos. El stand exhibía cabezas de antílopes, patas de elefantes, cabezas y patas de monos, en un estado más o menos avanzado de descomposición. Además, hallamos culebras, tortugas, camaleones disecados y una guacamaya en estado de descomposición, pieles de cualquier animal, plumas, patas de gallinas y varias cabezas de hienas. Tomar las fotos en solitario nos hubiera metido en problemas, pero todos estábamos fascinados y completamente estupefactos que no parábamos de tomar fotos. A estas alturas, el calor del mediodía se ha hecho agobiante y el hedor irresistible del mercado.

Emmanuel siguió adelante con el equipo, ya que estábamos siendo el centro de atención. De regreso en el taxi, fuimos a un lugar mejor de la ciudad, y ahí nos detuvimos por unas bebidas y luego almorzamos en uno de los más famosos restaurantes de Libreville. Ahí sirven platos internacionales, pero la especialidad en el L’Odika es la carne silvestre.

El menú consta de carne de antílope, cocodrilo, pitón, jabalí salvaje y puercoespín. Todos nosotros pasamos, pero Roland ordena pitón, el cual en verdad no sabía mal del todo.

Durante el almuerzo comienza a llover, y ésta se convierte en un aguacero el cual dura casi dos horas. Cuando la lluvia cesa, decidimos visitar el mercado de arte y artefactos africano. Tanto Lonnie como Emmanuel compran dos máscaras muy llamativas a precios razonables.

De regreso al hotel a las 6:00 pm, bebimos algo cerca de la pequeña playa que está próxima al hotel. Posteriormente, nos refrescamos y nos reunimos nuevamente para cenar, Roland y Brian realizaron un pequeño paseo por los jardines y regresaron al rato con una rana y un sapo. Nada mal para ser el primer día. Ya en camino a nuestras habitaciones, descubrimos un enorme caracol, el cual es fotografiado detalladamente. A la medianoche, ya estábamos todos durmiendo.

26.04.07 – JUEVES: LIBREVILLE

Todos habíamos dormido relativamente bien, pero ya teníamos un caso del la venganza de Montezuma (vómito o diarrea). A las 7:00 am, los primeros miembros del equipo ya están despiertos y son recibidos por un cielo parcialmente soleado. Durante el desayuno, discutimos sobre las enfermedades tropicales que se podrían contraer en estas zonas de África. Sin embargo, esto no es muy reconfortante. Luego, algunos de nosotros lavamos nuestras ropas, ya que las teníamos empaquetadas.

A las 10:30 am, tomamos dos taxis y salimos de la ciudad en busca de nuestra primera expedición por la jungla. Una vez fuera de la ciudad, la carretera pavimentada se convierte en un camino de tierra con enormes baches, viejas chozas y casas abandonadas. En momentos como ésos, uno se da cuenta de la vida confortable y segura que vivimos como europeos. Aunque siendo una de los países más ricos de África, Gabón es todavía un país pobre comparado con los estándares europeos.

Viajamos aproximadamente 45 minutos hasta llegar a una densa área boscosa. Allí comenzamos nuestro verdadero viaje de descubrimientos. Nos separamos y Guy prepara su cámara. Aunque realmente uno nunca se da cuenta, él siempre está ahí, filmando nuestro documental. El clima está cambiando nuevamente y se siente venir la lluvia. Aunque había 12 ojos revisando constantemente el bosque y el terreno, solamente acabamos teniendo dos eslizones y una rana.

A las 2:00 pm, comienza a llover y lentamente regresamos con los taxis que nos estaban esperando. De regreso a la ciudad, pudimos divisar dos grandes lagartos monitor, pero para cuando detuvimos el auto y nos bajamos de él, ya habían desaparecido entre los arbustos.

Regresamos al hotel a las 3:00 pm y tomamos un descanso en uno de los miradores del hotel. Mientras tanto, la lluvia había cesado y, después del almuerzo, pudimos disfrutar de una fresca brisa proveniente del océano. Como podremos darnos cuenta en varias ocasiones en las próximas tres semanas, de manera repentina la brisa cesa y nuevamente ésta se vuelve agobiantemente caliente. El resto de la tarde la pasamos descansando, hablando y discutiendo el itinerario de la semana siguiente. El ocaso esta noche es espectacular y tomamos muchas fotos.

Poco después de las 8:00 pm cenamos, lo cual fue algo breve. Como estábamos cansados, todos nos fuimos a dormir a las 9:30 pm. Únicamente Brian y Roland tenían aún energías suficientes para ir en busca de una última “Sesión de Agama”.

27.04.07 – VIERNES: LIBREVILLE – LOANGO

Hoy comienza nuestra verdadera travesía. A las 7:00 am todos estábamos levantados. Desayunamos, organizamos nuestros fondos monetarios y comenzamos a empacar nuestros morrales. Poco después de las 10:00 am, llegaron Charlene y Marcelle. Mientras nos chequeaban y nos alistábamos para partir, comienza a llover fuertemente. En pocos minutos, el camino hacia nuestras habitaciones estaba totalmente inundado y tuvimos que esperar un rato para poder tomar nuestros bolsos de los cuartos. Aquí el clima cambia rápidamente y en especial, a finales de la estación lluviosa. La mañana comenzó con una suave brisa la cual se convirtió en un calor sofocante y poco después, empezó a llover. Finalmente, los empleados del hotel nos consiguieron algunos paraguas grandes y así poder entrar y salir de nuestras habitaciones sin empaparnos.

Nuevamente tuvimos que empacar todo en la camioneta que era demasiado pequeña para nueve personas y salir hacia el aeropuerto aproximadamente a las 11:00 am. En el aeropuerto, casi arrestan a Klaus por tomarle fotografías a un edificio público. Finalmente, hicieron que borrara las fotos que había tomado. Nunca olviden la regla de oro que dice que uno no puede tomar fotografías de ningún edificio público en ninguna parte de África. El registro es rápido y sencillo, gracias a nuestras compañeras. Cuando nos hicieron el chequeo del equipaje, las chicas se despidieron de nosotros.

A la 1:45 pm, despegamos con 45 minutos de retraso. Nuestro expedición nos llevará primeramente a Puerto Gentil, la capital económica de Gabón, y de ahí hasta Omboué. El avión es pequeño y solo caben 16 personas en él. Ya que estamos volando relativamente bajo a través de un cielo despejado, las vistas desde el avión son espectaculares y tomamos bastantes fotos. Esto se ha convertido ya en algo habitual para nosotros. Aunque la expedición no ha empezado todavía, ya entre todos hemos tomado más de 800 fotografías, y en especial durante nuestra mañana “Sesiones de Agama”.

El vuelo es relativamente corto y aterrizamos en Puerto Gentil después de volar apenas 30 minutos. Después de llegar, fuimos recibidos por nuestro anfitrión holandés Loreen. Nos enteramos de las malas noticias. Es poco probable que podamos ir a pie hasta Petit Loango, debido a las grandes cataratas. La buena noticia es que nos ahorraremos los 30 kilómetros de caminata desde Petit Loango hasta Tassi. Pero aún yendo a Tassi en jeep, es aun una gran interrogante.

Otro cambio en los planes es la manera en que continuaremos nuestra travesía. En vez de ir a Omboué en avión y desde ahí a Iguéla en jeep, iremos directamente a Iguéla en un pequeño avión Pilatos Porter. Después de una hora de espera, llega el momento de abordar.

Rick, el piloto, es americano, viene de Wyoming y no le gusta hablar mucho. En pocas palabras, él es muy raro. Además, montar a todo el equipo en el avión es toda una aventura por sí misma, y hay poco espacio para seis personas, por lo que tenemos que ir todos apretujados. Sin embargo, a pesar de la falta de espacio y del calor dentro de la cabina, el vuelo fue fantástico. Pudimos tomar fotos espectaculares del litoral, de la sabana, las ciénagas y selvas.

Después de 45 minutos de viaje, Rick aterriza en el medio de la sabana, cerca del lago Iguéla. Después de desembarcar, caímos dentro del agua. Como resultado de las fuertes lluvias que cayeron días anteriores, el área donde aterrizamos estaba totalmente inundada. Sin embargo, el escenario era increíble. Ahora nos encontramos en lo más profundo de África y lejos de la civilización. Un jeep con dos lugareños estaban aguardando por nosotros. Sus nombres eran Popopo y Dimitry, y serían nuestros guías durante todo el tiempo que estuviéramos cerca del lago.

Todo nuestro equipo está en el remolque, el cual dejamos atrás cuando fuimos a un safari de 3 horas antes de dirigirnos a la posada. No hay nubes en el cielo y hace calor. Pero todos estamos tan emocionados de estar ahí que apenas si nos damos cuenta de la temperatura. O quizás ya estamos adaptados. Es una sensación increíble estar en un lugar tan remoto, y especialmente si sabemos que no mucha gente ha estado aquí antes. En esta primera excursión vimos elefantes, monos y búfalos.

Los elefantes de la selva acá son diferentes de los de la India o de los del este de África. Son más pequeños que sus semejantes, son blancos y extremadamente peligrosos. Si un elefante de la selva ataca, seguro lo hace para matar. Antes de caer la noche, llegamos al mar, donde vimos nuevamente más elefantes. El ocaso es espectacular y nuestros corazones vibran con euforia. Al final del ocaso, nuestros guías abrieron una caja llena de cervezas frías. Qué lindo final de un día perfecto.

Después que el sol se ha ocultado completamente detrás del horizonte, regresamos a nuestro remolque, lo conectamos al Jeep y nos dirigimos a la costa del lago, en donde nos esperaba un bote que nos llevaría a la posada Loango. Sandro, un alemán de Berlín que ha vivido por más de doce años en África, nos dio la bienvenida y ahora es el gerente de la posada Loango. Entramos a nuestros pabellones, tomamos una ducha caliente y nos reunimos luego en la terraza de la posada para observar el bello lago Iguéla.

La cena fue fantástica, pero el calor y la humedad esta noche están inaguantables, ya que no hay brisa proveniente del lago. Estamos despiertos hasta las 12:30 hasta que finalmente quedamos exhaustos. Roland y Brian, sin embargo, no querían perder ninguna oportunidad e ir a dar un pequeño recorrido nocturno en busca de reptiles y anfibios.

28.04.07 – SABADO: LOANGO – AKAKA

Todos dormimos bien la noche anterior y nos reunimos a las 8:00 am para desayunar. Durante la noche llovió fuertemente, pero ahora el cielo está claro nuevamente. Poco antes de las 9:00 am, comenzamos a cargar el bote. Era de buen tamaño y con dos motores fuera de borda de 80 caballos de fuerza. Jonas es el capitán; Dimitry y Popopo son nuestros guías de campo y Makoy es el cocinero. A las 9:30 am nos despedimos de Sandro e iniciamos nuestro primer viaje a la selva.

Cuando Jomas enciende los motores, disfrutamos del viento en nuestros rostros y en pocos minutos nuestras sudorosas ropas estaban ya secas. Una vez lejos de las extensas aguas del lago, siguiendo los canales navegables más pequeños, fuimos atacados por miles de mosquitos y moscas Tse-Tse cada vez que se detenía el bote, así pudimos tomar algunas fotos.

Durante las siguientes dos horas que nos tomaría llegar a Akaka, pudimos divisar águilas, buitres, martines pescadores, cocodrilos, monos y un elefante. Poco después del mediodía, llegamos al campamento Akaka, donde nos esperaban 3 guías ecológicos gaboneses. Descargamos el bote e inspeccionamos el campamento que sería nuestro hogar los próximos 4 días.

El campamento Akaka se encuentra justamente en la selva en la orilla del lago. Utilizan un panel solar para suministrar energía eléctrica a la radio en caso de emergencias o cazadores furtivos, razón principal por la cual el campamento había sido establecido. Por lo tanto, es atendido por personal todo el tiempo. El campamento en sí con sus viejas tiendas de campaña con plataformas de madera se muestra bastante descuidado. Cada tienda de campaña tiene una cubeta para ducharse y un inodoro. La plataforma principal sobre la cual disfrutaremos de nuestras comidas y nos sentaremos mientras estemos en el campamento, da de frente hacia el lago y tiene un enorme hueco en el techo de paja. Muchas cosas están sin reparar, pero estamos felices de estar aquí.

Después de llevar todo nuestro equipaje a la tienda de campaña, hicimos nuestra primera caminata en la selva tropical, mientras preparaban el almuerzo en la igualmente descuidada cocina. Durante nuestra primera media hora de caminata, hallamos una rana y una cobra negra. Nada mal para comenzar. Al empezar a llover, regresamos al campamento. Cuando llegamos, estábamos totalmente empapados y tuvimos que colgar nuestras ropas. Para el almuerzo comimos pollo a la parrilla, vegetales y cuscús, un plato a base de sémola, verduras y carne. Completamos nuestro primer almuerzo en la selva con papaya fresca y café y todos coincidimos en que esto era mucho mejor de lo que esperábamos.

Por ahora, la lluvia ha cesado y después de un breve descanso, nos aventuramos nuevamente en el bosque. Esta vez encontramos varias ranas, dos eslizones y una bella mamba verde. Cada animal fue fotografiado de cerca y filmado antes de ser liberados a su hábitat natural. Roland captura unos cuantos killifishes, un characín y un cíclido (o quizás unaTilapia) en un pequeño biotipo.

Por el momento, el calor se ha vuelto más intenso y el sudor chorrea por nuestros cuerpos empapando completamente nuestra ropa. Aparte de eso, la lluvia comienza a caer nuevamente. Lonnie demuestra ser un verdadero “Cazador de Cocodrilos” cuando se lanza encima de un eslizón, atrapando al animal sin ningún problema. Con este conocimiento sabemos que nada estará a salvo para nosotros. Pasamos toda la tarde en el bosque, pero cuando el calor aumenta, regresamos al campamento y decidimos hacer otra excursión en el bote.

La fresca brisa en el bote es maravillosa y pasamos entre las ciénagas de manglares y así refrescarnos un poco. Hasta pudimos ver un elefante de bosque al cual perseguimos a pie, pero en breve, el elefante nos estaba persiguiendo hasta el bote. Poco después de las 6, estábamos de regreso al campamento y nos preparamos para la larga noche. Todos tomamos una ducha, nos rociamos repelente de insectos y luego nos reunimos en la “sala de estar”. Alrededor de las 7:00 pm ya está bastante oscuro y la noche cae sobre nosotros como una sábana caliente. La humedad generalmente desciende entre las 4:30 y 6:30 pm, pero sólo aumenta cuando cae la noche. Esta noche medimos 28 °C con una humedad del 96%.

Después de cenar hicimos una última excursión en la que conseguimos un Gecko. Todos tuvimos un excelente primer día en Akaka. A las 11:00 pm ya estábamos todo en cama. Debido a la humedad, las pequeñas tiendas de campaña y la poca circulación del aire, tuvimos problemas en conciliar el sueño esa noche. Klaus y Brian encontraron una pequeña rata en su tienda. Al no poder atrapar el animal con una bolsa plástica, Brian rápidamente la mata con su lámpara de mano. Nos dimos cuenta que podíamos encontrar animales mientras dormíamos. Buenas noches, Akaka.

29.04.07 – DOMINGO: AKAKA

Fue una noche larga y calurosa y a las 6:00 am ya estábamos todos levantados. Cinco minutos después de ducharnos y vestirnos, ya estábamos completamente empapados de sudor. Lonnie se levantó temprano y ya había encontrado una bella tortuga de caparazón articulado. Hoy es el cumpleaños de Guy, así que nuestros mejores deseos para él y esperamos ansiosamente la pequeña celebración para esta noche.

Poco después del desayuno, aparece el primer trueno, seguido por el relámpago y posteriormente el cielo se despeja. Esto resultará ser otro aguacero tropical que durará casi todo el día. Nos sentamos en la plataforma y tratamos de ingeniárnosla. Como había un gran agujero en el techo, parte de la plataforma está casi siempre inundada. Pasamos el rato fotografiando las arañas que colgaban entre los travesaños y el techo. Roland está aburrido y atrapa insectos que también son fotografiados y filmados.

En la mañana, Emmanuel y Brian salen en pequeñas canoas a pesar de la lluvia. Tomamos más fotos de la tortuga y de una garrapata de elefante. Roland está pescando nuevamente y encuentra algunas Epiplatys Singa y Hemichromis Fasciatus.

Cuando cesa la lluvia, Jonas comienza a cortar corteza de quinina de un árbol. De acuerdo a una vieja tradición y con el fin de mostrar respecto, se tiene que pedir disculpas al árbol por haber cortado su corteza. La misma corteza es entonces cortada en pequeños trozos, colocados en botellas de plástico y llenas parcialmente con agua. Esto es lo que los nativos beben con un tratamiento preventivo contra la malaria. Popopo también explica que hay plantas en la selva tropical que curan casi todo, desde náuseas hasta diarrea y estreñimiento.

Alrededor de la 1:00 pm ya estamos almorzando. Hoy comimos pescados y nuevamente somos sorprendidos por la calidad de la comida y la experiencia culinaria de Makoy. Ya que aún está lloviendo, tratamos de descansar y algunos de los miembros del equipo se durmieron. Poco después de la 3:00 pm. la lluvia cesa y decidimos ir en viaje en bote. Queremos regresar a la pequeña villa desierta que vimos ayer y donde habíamos visto un grupo de monos colubus.

Hasta 1999 diez nativos vivieron en este pequeño pueblo vendiendo vegetales y pescados a la gente de la compañía Shell que trabajó en una plataforma de excavación petrolera en mar abierto. Todos los días los nativos recorrían 10 kilómetros en una sola dirección con sus mercancías, y en algunas oportunidades, dos veces al día. Cuando la plataforma cerró, no pudieron seguir sobreviviendo y tuvieron que mudarse a Yombé.

Camino al pueblo, divisamos algunos monos, una serpiente venenosa de agua y un gran lagarto monitor. Poco después de llegar a tierra, vimos una gran cantidad de monos cruzando el espacio abierto frente a la dilapidada casa de madera. Sin embargo, son tan veloces que es imposible tomar buenas fotos. Exploramos toda el área y luego nos adentramos en el bosque. Ya el sol está de regreso y junto con él, el calor y la humedad. Miles de moscas, mosquitos, avispas y moscas tse-tse zumban en nuestras cabezas, atraídas por el sudor de nuestros cuerpos. Durante nuestra caminata, encontramos algunas ranas y un lagarto de escamas.

Cerca de las 6:00 pm estábamos de regreso al campamento y Klaus tiene que quitar un nido de avispas adherido a los zapatos que Brian había colgado para que se secaran. Hoy, el calor es extremo y nuestras ropas están empapadas. La cena estuvo servida un poco antes de las 8:00 pm y esta noche vamos a celebrar el cumpleaños de Guy con Magret de Canard y luego la respectiva torta.

A las 9:30 pm, Emmanuel, Lonnie, Brian y Roland deciden realizar un paseo nocturno mientras que Guy se queda en el campamento con Klaus y cuenta historias sobre las Seychelles. Posteriormente, ya con todo el equipo junto, ya podemos ver hipopótamos al otro lado del río. Tomamos un bote y tratamos de llegar lo más cerca posible pero no pudimos ver nada. A las 11:30 nos fuimos a dormir sabiendo que iba a ser una noche calurosa y húmeda.

30.04.07 – LUNES: AKAKA

A pesar de todos los pronósticos, el equipo durmió relativamente bien, pero todos ya estábamos de levantados nuevamente al romper el alba. A las 9:30 salimos del campamento con el fin de regresar al sitio donde ayer vimos al gran lagarto monitor. Y seguramente, está sentado en el mismo tronco. Afortunadamente nos acercamos lo suficiente para filmar y tomar buenas fotos. Luego, vimos otro lagarto monitor nadando en el agua. Sin embargo, todos los intentos de Dimitry para atraparlo fueron en vano.

Desembarcamos en un pequeño claro porque vimos algunos chimpacés. Por casi una hora seguimos con cuidado sus pisadas a través del espeso bosque. Nuevamente vimos señas de ellos, pero cuando detectamos un grupo de elefantes de bosque, supimos que era hora de regresar. Camino de vuelta, todos nos preguntamos cómo nuestros guías podrían encontrar el camino a través de este denso bosque. La mayoría de nosotros ya habíamos perdido nuestro sentido de dirección después de cinco minutos en el bosque. No obstante, después de una hora de rápida caminata, salimos exactamente al mismo lugar donde habíamos dejado el bote. Para nosotros esto es un verdadero milagro.

Al mediodía, estábamos de vuelta en el campamento y tuvimos suerte. Una dulce brisa proveniente del río hacía que la temperatura no sólo fuera tolerable sino también placentera. Es un buen momento para colgar nuestras húmedas ropas. El almuerzo comenzó con Schnitzel y luego crepés con crema de chocolate. Luego la brisa se detuvo y ahora se siente más calor que nunca. Lo único que podemos hacer es movernos lo menos posible y muy pronto la mitad del grupo ya está durmiendo. Emmanuel se extiende sobre las aguas poco profundas de un pequeño biotipo y luego se va a dormir en la parte superior del bote.

A las 3:00 pm decidimos realizar otro viaje en bote, para mitigar el calor. Arrancamos y todos disfrutamos del aire refrescante. En una oscura ciénaga de manglares detectamos un búfalo de agua. No parecía muy tímido y pudimos tomarle algunas fotografías.

Posteriormente, encontramos un pequeño lagarto monitor sobre el tronco de un árbol que trataba de esconderse dentro de la abertura de un árbol. Sin embargo, “Cocodrilo Lonnie” no tuvo problemas para sacarlo, a pesar del silbido agudo del animal, sus mordiscos y arañazos.

Camino de regreso al campamento, disfrutamos de un ocaso espectacular. La naturaleza aquí es fantástica y se puede casi sentir como en el paraíso, si no fuera por el calor tan sofocante. Después de cenar, decidimos hacer otro recorrido en el bote. El viento en nuestros rostros se sentía bien y en cuestión de minutos nuestras húmedas ropas ya se habían secado. Pasados unos veinte minutos, tuvimos suerte y descubrimos a un Cocodrilo Enano en la ciénaga. Sin darme cuenta, Lonnie salta dentro de las turbias aguas, haciendo caso omiso del peligro en el que se hallaba y jala del cocodrilo enano con las manos y sin protección alguna y lo lleva hasta el bote. Esto fue increíble, ¡qué tipo! Dejó salir un grito de triunfo y regresó al bote. Todos estábamos felices por nuestra “presa” y volvimos al campamento, donde tendríamos la primera media hora de sesión fotográfica. Ya en este punto estimamos que hemos tomado casi 5.000 fotos. A las 11:00 pm nos fuimos a dormir a nuestras húmedas y calurosas tiendas de campaña, cansados pero felices.

01.05.07 – MARTES: AKAKA – LOANGO

Ninguno de nosotros pudo domir completamente debido al calor. Emmanuel se levantó a las 3:00 am, se sentó en la plataforma, la cual, como descubriría más tarde, no fue una buena idea. Hasta el amanecer, él continúa escuchando extraños ruidos en las proximidades. ¿Será un elefante o un hipopótamo asechando? Aquí cualquier cosa puede pasar, pero ahora él tiene que aguantarse porque regresar a la tienda de campaña a través del bosque podría ser más peligroso sin duda alguna. Así que comenzó a tararear canciones hasta que amaneció.

A las 5:30, el resto del equipo ya está levantado. El bosque al otro lado del río se ve espectacular con la luz de la mañana y aprovechamos para tomar algunas fotografías. A las 7:00 am ya estábamos desayunando. Luego, tomamos las últimas fotografías del cocodrilo antes de liberarlo en el lago. Empezamos a empacar nuestro equipaje, cargar el bote y salir de Akaka a las 8:00 am. De verdad que pasamos una buena permanencia aquí, pero ahora estamos intrigados por lo que nos espera más adelante.

A pocos minutos bajando por el río, tuvimos suerte de nuevo y vimos un cocodrilo de hocico delgado tomando un baño de sol sobre el tronco carcomido de un árbol. Agradecemos la gratificación, filmamos por un rato y tomamos fotografías. A las 10:00 am estábamos de regreso en la Posada Loango, donde todos nuestras duchas antes de reunirnos a almorzar. Algunos de nosotros aprovechamos para lavar la ropa.

En la terraza de la posada, nos encontramos con Michael, un fotógrafo de Sudáfrica y Uli, un periodista que trabaja para la revista alemana “Stern”. Ellos están aquí para escribir una historia sobre Gabón, y no fue sino la noche anterior que habían escuchado de nosotros. De cualquier otra manera, nos hubiesen visitado en Akaka. Charlamos por un rato y una suave brisa y unas cervezas frías se sentían muy bien después de unos días y noches calurosas en el bosque.

Después de almorzar, el clima cambia y podemos ver una enorme pared gris de lluvia aproximándose desde el sur y dentro de unos pocos minutos, el mundo se vuelve oscuro, seguido de una lluvia con truenos. Esto automáticamente anula nuestros planes para la tarde, y tenemos que aguantar la lluvia. De vuelta a nuestras habitaciones, Roland descubre varios rebaños en árbol cercano. Luego, aprovechamos el teléfono satelital y el acceso a Internet para llamar a nuestros amigos y familiares o para responder e-mails.

El resto de la tarde la pasamos intercambiando cuentos sobre África y travesías pasadas. Para la cena comimos barracuda. A las 9:00 pm, la mayoría del equipo se retira para dormir, porque están muy cansados. Klaus y Guy permanecen despiertos una hora más, conversando acompañados de una botella de vino.

02.05.07 – MIÉRCOLES: LOANGO – TASSI

Todos dormimos como bebés en nuestras cabinas con aire acondicionado y nos sentimos con más vigor al levantarnos a las 6:30 am. Hoy, partiremos hacia Tassi. Durante el desayuno, Sandro nos informa que nuestra salida está retrasada ya que uno de los jeeps quedó atrapado en el fango debido a la lluvia de ayer y hay que sacarlo de ahí. Aprovechamos la oportunidad para tomar fotografías de los animales que trajimos y también de la cobra negra de Sandro.

A las 11:00 ya estábamos listos para salir y cargar nuestro equipaje en el bote. El jeep nos espera al otro lado del lago. Como el remolque tiene un caucho desinflado, hubo que traer un compresor desde la posada. Aprovechamos el tiempo y tratamos de tomar fotos de un Saltarín de Fango. Sin embargo, esto no fue fácil de realizar ya que estos animales son tímidos y veloces. Finalmente, ya estábamos listos para partir. Como no hay más espacio en el carro, Dimitry tiene que ir sentado en el remolque. El manejo del auto fue lento porque los caminos estaban completamente inundados de agua y a veces teníamos la impresión de estar manejando a través de un río.

Durante nuestra travesía de dos horas a través de la sabana, vimos una gran manada de búfalos y un jeep con cinco lugareños que trabajan para la posada Loango, quienes habían preparado el campamento a nuestra llegada. El lugar es fantástico, y desde cualquier punto, teníamos una extensa vista a través de la sabana y el bosque. Nuestra “sala de estar” es mucho más grande que la que teníamos en Akaka y hasta en mejores condiciones. Lo mismo se aplica a las tiendas de dormir. Hay cinco en total y están instaladas a 150 metros de separación una de otra. En la distancia podemos ver y oír al Océano Atlántico. La cocina está fuera de vista desde la plataforma principal, pero como en Akaka, está full equipada con todo lo necesario. Descargamos nuestros morrales y realizamos una pequeña inspección para saber cuál sería nuestro próximo hogar las siguientes tres o cuatro noches. Camino a la tienda de campaña, Klaus avista dos gorilas o chimpancés, pero están demasiado lejos para confirmarlo.

Poco después Lonnie y Brian inician su primer recorrido. Como hay una buena brisa por toda la sabana, la temperatura aquí es maravillosa y se siente bien; todos nosotros con vigor para investigar lo que está a la vuelta de la esquina.

Después de revisar toda el área, pudimos ver un búfalo solitario saliendo del bosque. Roland se adentra en una de las islas más pequeñas de la selva y descubre un pequeño biotipo donde halla una hermosa selección de killifishes. De regreso, Lonnie nos muestra algunas piezas de ámbar que halló cerca de un pequeño riachuelo.

Ya es hora de almorzar. Tenemos aguacate con vinagreta y pimientos con carne. Posteriormente, descansamos un poco y como a las 3:00 pm decidimos ir a dar un paseo cerca del mar. El jeep sigue el mismo camino. La caminata fue sencilla pero tuvimos que cruzar un pequeño río y finalmente llegar al mar. Las intactas playas de arena se extienden hasta donde la vista pueda alcanzar y nos sentimos como los primeros exploradores. Es sorprendente, sin embargo, encontramos varios desechos y objetos flotando en la playa. Hace ya un tiempo atrás, Michael J. Fay tomó la iniciativa de limpiar parte de las playas en el Parque Nacional de Loango. Encontramos cientros de botellas de plástico y vidrio, latas, recipientes de crema y yogurt provenientes de todas partes del mundo. No podíamos creer lo que estábamos viendo al percatarnos de unas agujas hipodérmicas que se hallaban cerca de la costa. Es realmente triste saber que en un lugar tan remoto como éste, el hombre ha ya dejado su huella!

Una vista más natural y sorprendente son los miles de Cangrejos Fantasmas que continuamente van y vienen con el oleaje. Son tan veloces que es casi imposible fotografiarlos y así demostrar las grandes cantidades que se pueden encontrar aquí. Recorrimos casi 2 kilómetros a lo largo de la costa hasta que pudimos ver una manada de búfalos cerca de la bruma oceánica. Entre la manada pudimos distinguir 3 elefantes. Sin embargo, no estamos lo suficientemente cerca para fotografiarlos.

De regreso al auto, repentinamente nos encontramos frente a frente con un elefante del bosque atravesando la maleza hasta llegar a la playa. Estamos sólo a 80 metros y podemos tomar unas buenas fotos, estando siempre alertas del peligro que estos animales representan. Aparentemente se alimentan de una clase especial de plantas alucinógenas que los hacen aún más impredecibles. Mientras estudiamos al animal, el sol lentamente se oculta y disfrutamos de esta increíble sensación de aislamiento y ausencia de existencia humana alguna. A las 6:00 pm regresamos al campamento Tassi y decidimos ir mañana a la playa un poquito más temprano, esperando ver quizás algunos hipopótamos.

De vuelta al campamento, nos duchamos y nos reunimos nuevamente en la plataforma principal. Mientras estábamos sentados en nuestras sillas de mimbre con una cerveza fría y esperando la cena, repentinamente apareció un elefante de la nada y se halla como a 50 metros del campamento. Es un elefanta e inmediatamente la reconocimos. Su nombre es Cruela y en una ocasión embistió contra la cocina del campamento. Parecía estar acostumbrada a la gente y nos permitió tomarle algunas fotos; nos aventuramos a acercarnos más para tomar mejores fotografías en la oscuridad que se aproximaba. Mientras cenábamos, y luego durante un buen rato, podíamos sentir la presencia del animal. A las 9:30 nos fuimos a dormir.

A las 2:00 de la mañana algunos de nostros nos despertamos debido a los truenos y relámpagos de una tormenta, seguidos de un torrencial aguacero, el cual será nuestra canción de cuna por el resto de la noche. Nos dimos cuenta que nuestro regreso a la posada podría estar en peligro si seguía lloviendo de esa forma.

03.05.07 – JUEVES: TASSI

El campamento se levanta a las 5:30 am y los primeros en llegar a la plataforma son Lonnie y Emmanuel. Al aproximarse a la “Sala de Estar”, quedan totalmente sorprendidos. Parte de la estructura de madera está destrozada; algunas de las sillas de mimbre y un contenedor de enfriamiento estaban perforados por los colmillos de un elefante, latas esparcidas por todo el patio. Nuestros guías ecológicos informan que donde se halla la cocina está parcialmente destrozada. Por primera vez nos damos cuenta de verdad que cuán peligroso y destructivo podían ser estos elefantes. A las 7:00 am estamos todos juntos para desayunar, discutiendo el incidente y especulando si el elefante regresaría esta noche. Durante el desayuno la lluvia arrecia con fuerza y el agua caen en grandes cantidades desde el techo. Una hora después, el aguacero cesa y a las 8:30 ya estábamos listos para nuestra próxima travesía.

Lonnie y el guía ecológico Dimitry se quedan rezagados en busca de víboras de Gabón, el resto de nostros se monta en el jeep esperando hoy poder ver algunos elefantes y gorilas. Pasado un breve tiempo, vimos los primeros búfalos y más tarde, a unos cerdos de río. Mientras nos bajábamos del carro para hacer algunas tomas fotográficas, comienza a llover nuevamente, al principio lento pero luego arrecia con fuerza, por lo que tenemos que regresar al vehículo.

Seguimos conduciendo a través del bosque y nuestros guías nos llevaron a un campamento de investigadores especialistas en primates, tres mujeres europeas, quienes viven en el bosque con cuatro guías locales para llevar a cabo investigaciones en relación a gorilas y chimpancés. El campamento está desierto ya que ellos se encuentran en viaje por tierra, lo cual nos daría bastante tiempo para tomar varias fotografías del campamento. Éste consiste de 6 tiendas para dormir varias estructuras rústicas y en su interior una biblioteca y una habitación de trabajo que incluye una mesa grande con calaveras y huesos de todos los tamaños y formas, una cocina rudimentaria, un baño y una ducha. Afuera, bajo un gran árbol hay otra mesa con 18 colmillos de elefantes con tamaños que van de 30 a 50 cms. Para nosotros es inconcebible que la gente viva en un lugar con éste durante 3 años mientras realizan su investigación. De verdad tienes que ser un verdadero fanático.

Estuvimos por 20 minutos y continuamos nuestra excursión. Diez minutos más tarde pudimos ver una manada de búfalos; 16 animales en total, 3 de ellos jóvenes. Poco después pasamos frente a una pequeña manada de Antílopes Sitatunga. Con el fin de acercarnos más, tuvimos que atravesar una pequeña isla en el bosque. Moviéndonos sigilosamente, tuvimos nuestra recompensa: pudimos tomar unas lindas fotos de estos bellos animales.

Al mediodía, estamos ya de vuelta en el campamento. Lonnie atrapó algunas ranas y durante su excursión con Dimitry, pasaron frente a una enorme manada de cerdos rojos de río, que en total eran al menos 150 animales. Después de almorzar, tomamos una pequeña siesta, ya que habíamos planeado realizar una caminata en la tarde.

Cuando estábamos todos juntos nuevamente, Guy se encuentra completamente frustrado porque su cámara de video, por alguna razón ya no funciona. Pero a pesar de todos es afortunado porque trajo una cámara de repuesto, aunque no es tan buena como la cámara grande. A las 3:30 pm. Salimos del campamento en el jeep para dirigirnos al sitio donde nos van a recoger a 6 kilómetros al sur del campamento y cerca del mar. Nuestros guías nos recogerán en un lugar predeterminado aproximadamente a la misma distancia.

Popopo vino con nosotros y nos guía el primer kilómetro a través de una pequeña ciénaga, seguida de un denso monte. El sol está bastante fuerte y el ambiente está caluroso nuevamente, y particularmente porque no hay brisa proveniente del mar. Caminar a través del monte es riesgoso porque siempre nos topamos con un elefante en cualquier momento. Y, de acuerdo a las pisadas y excrementos, debe haber muchos de ellos. Todos estamos sudando profundamente pero súbitamente estamos saliendo del monte y llegamos a la playa. Son casi las 5:00 pm y esperamos ver muchos animales.

Comenzamos nuestros primeros 5 kilómetros de recorrido en esta playa desierta, sabiendo que solamente pocas personas han pasado por aquí antes. La sensación es indescriptible y todos estamos eufóricos por ver esos lugares tal cual como son. No tuvimos que esperar mucho para ver los primeros elefantes. El grupo está conformado por 5 elefantes adultos y uno joven. Por casi 30 minutos vamos andando a gatas en dirección a estos animales con el objeto de lograr las mejores imágenes. A la final, nos escondimos detrás del tronco de un gran árbol, solamente a 30-40 metros del grupo de elefantes. Si nos llegan a ver, estaremos en problemas, sobre todo porque harán cualquier cosa para proteger a sus pequeños.

Después de haber tomado suficientes fotos y de que Guy estuviera feliz con su material de filmación, lentamente retrocedimos a la orilla, siempre concientes del riesgo que estábamos tomando. Seguimos nuestro camino por la playa y nuevamente nos topamos con el siguiente grupo de elefantes. Volvimos a tomar algunas fotos y filmaciones, pero todos nosotros estábamos esperando encontrar a algunos de ellos bañándose o ver algunos hipopótamos. Para cuando el sol se ocultó en el horizonte, ya habíamos llegado al carro, felices por poder tomar alguna bebida fría y observar un espectacular ocaso en uno de los lugares más remotos de la Tierra y en el extremo del más oscuro de los continentes. Al mismo tiempo, el viento se levanta y refresca nuestras caras sudadas. Quizás así es como se siente el cielo.

Mientras estamos aún de pie frente a la costa de la playa y disfrutando de poder estar vivos, un elefante solitario sale de la playa y atrapa nuestra atención. Es difícil de creer pero es Cruela, la misma elefanta que creemos destrozó nuestro campamento la noche anterior. Todos teníamos una extraña premonición, pero de repente da la vuelta y desaparece tan tranquila como llegó.

De vuelta al campamento, nos quitamos la arena y nos reunimos nuevamente en la plataforma. Antes de la cena, Lonnie se va y nos trae dos grandes tortugas de caparazón articulado. Durante la comida discutimos sobre el día siguiente. En la mañana iríamos de regreso a la playa antes del desayuno, alrededor de las 5:30- 6:00 am a lo sumo. Esta noche estamos todos muy cansados. Lonnie se va a la cama a las 8:45 pm y el resto de nosotros nos fuimos a dormir una hora después, esperando dormir bien esa noche, pero aún había algo que nos preocupaba: si Cruela podría regresar esa noche.

A la 1:15 am, Klaus se levantó porque oyó un débil ruido. Mirando a través de la ventana enrejada se da cuenta que no es nada, pero al mirar hacia el lado donde está Brian, se percata que Cruela está parada en frente de la tienda de campaña. Sin hacer ruido, despierta a Brian y cuando observa a través de la ventana, preguntándose qué hacer, la trompa del elefante comienza a olfatear por la ventana. Instintivamente, Brian salta hacia el otro lado y ahora ambos están horrorizados, observando la trompa del elefante como si fuera el animal de una película de terror, subiendo y bajando, olfateando la ventana y tratando de ubicarlos. Todavía sin saber qué hacer, la trompa del elefante desaparece seguido de un ruido desgarrador y luego el colmillo del elefante comienza a rasgar la pared de la tienda y el colchón de Brian. En ese momento Klaus emite un grito autóctono que atraviesa la oscuridad y despierta a Emmanuel y a su papá. El grito asusta a Cruela lo suficiente para que se retire de la tienda de campaña, pero sólo unos pocos metros, y luego comienza a pastar como si nada hubiese pasado.

En pocos minutos todo el campamento estaba levantado y espantamos al elefante con nuestras linternas y con gritos. Nuestros guías ecológicos siguieron al animal con el jeep hasta que Cruela desapareció en la oscuridad del bosque. Finalmente, nos reunimos todos en la plataforma, olvidando por un momento lo cansado que estábamos. No hay nada que nos hiciera volver a nuestras tiendas esta noche, así que decidimos quedarnos en la plataforma hasta amanecer y luego ir a la posada. Esta noche fue la demostración final de que no es seguro estar aquí por más tiempo. En las próximas horas trataremos de encontrar una forma de dormir un poco, pero no es fácil hacerlo en un piso de madera o en sillas de mimbre, pero ya a las 3:00 am el campamento estaba en silencio y la noche había recobrado la tranquilidad.

04.05.07 – VIERNES: TASSI – LOANGO

Al amanecer, ya todos estábamos levantados, aún cansados pero felices de que nada peor haya pasado esa noche. El desayuno se sirvió a las siete y, por supuesto, sólo teníamos un tema de que hablar. No obstante, decidimos hacer otro viaje cerca de Tassi antes de volver a la posada en la tarde. A las 9:00 am estábamos ya en camino hacia el denso bosque, aún con la esperanza de poder ver la víbora gabonesa. Durante casi dos horas de caminata, encontramos otra tortuga de caparazón articulada, un enorme milpiés, un escarabajo y varias ranas. Y como en otras oportunidades, todo es filmado y fotografiado desde un ángulo razonable.

De regreso a Tassi, pasamos frente a un búfalo solitario y comenzamos otra sesión de fotografías. Poco después del mediodía ya estábamos de vuelta en el campamento y no tuvimos que esperar mucho para que Makoy nos sirve otro almuerzo inolvidable. Hoy se nos ha hecho difícil encontrar suficientes vasos y platos porque Cruela los había despedazado en su mayoría. Después de almorzar, empacamos nuestros bolsos y a la 1:30 pm volvimos a la posada. Alrededor de las 3:00 pm llegamos al ferry. Poco después nos estábamos tomando una cerveza bien fría en la terraza de la posada.

05.05.07 – SÁBADO: LOANGO

Todos dormimos bien esa noche sin roedores ni ataques de elefantes, y a las 7:00 am estábamos listos para desayunar. Nos encontramos con Rene, de Hamburgo, Alemania. Él es un carpintero experimentado, ha estado de viaje por dos años y medio y tiene muchas historias increíbles que contar. Después del desayuno, algunos de nosotros se pusieron a lavar sus ropas y como a las 8:45 am nuestro bote ya está listo para partir.

Nuestros guías ecológicos en el día de hoy fueron Dimitry y Sandro, a quien le pusimos el apodo de “El Gran Cazador Blanco”, porque creemos que él es mucho más que acción. Cruzamos el lago y fuimos a tierra firme, donde Dimitry conoce algunos sitios de anidamiento de cocodrilos. Sin embargo, todo lo que quedaba eran algunos caparazones rotos y un diente de cocodrilo. Camino hacia el bosque, Sandro comienza a contar historias acerca de escarabajos ampolla que usaban su orina para defenderse. Es tan agresivo como el ácido hidroclorhídico y puede causar grandes ampollas, es por ello su nombre. Dimitry explica que las capas inferiores del bosque son ricas en nutrientes y minerales y pueden prevenir la inanición, en caso de que alguna persona se pierda en el bosque.

Nuestro primer hallazgo fue el cráneo y la clavícula de un chimpancé. Tomamos algunas fotos desde todos los ángulos y Dimitry recogió el cráneo y la clavícula con la ayuda de un palo, teniendo cuidado de no tocarlas y las colocó en un envase de plástico. El temor por el virus del Ebola es grande en cualquier parte de África, y nos enteramos que hace cuatro meses atrás se desató una epidemia en la parte norte de Gabón, pero pudo aislarse rápidamente.

Seguimos caminando a paso firme y encontramos varias ranas, un gecko, una hermosa tortuga de caparazón articulado y una araña devoradora de aves. Queríamos volver al campamento más tarde, así que podíamos tomar más fotos, pero esto no iba a ser nada fácil. De regreso al bote, tuvimos que correr a través de de una extensa manada de búfalos.

A las 12:30 ya estábamos de regreso en el campamento. Almorzamos, descansamos un poco y a las 3:30 pm ya estábamos listos nuevamente para otra excursión con el bote. En esta oportunidad Dimitry quiere guiarnos a un lugar en el lago donde cree que se pueden encontrar hipopótamos. Gay se queda en la Posada porque no se siente bien del estómago. Diez minutos después de partir de la Posada, vemos los primeros hipopótamos. Ya que ellos sólo salen a la superficie por uno o dos segundos y vuelven a salir cuando menos lo esperas, es extremadamente difícil tomarles buenas fotografías.

Es una tarde maravillosa y todos disfrutamos del viento rozar nuestros rostros. Después de dejar los hipopótamos, encontramos un elefante pastando cerca de la costa. Apagamos el motor del bote y pudimos obtener buenas fotografías en un primer plano. El elefante reacciona con agresividad y brama con fuerza, agitando sus orejas al unísono.

Después de haber tomado varias fotos, cambiamos de dirección y regresamos a la Posada. Nuevamente vemos a dos elefantes, uno de ellos lleva un transmisor alrededor del cuello. Volvimos a filmar y a tomar fotografías hasta que llegó el momento de volver a la “Bahía del Hipopótamo”. Suponemos que poco antes del ocaso veremos muchos más que los que vimos anteriormente.

Y tenemos suerte! Pudimos contar 4 ó 5 animales, y algunas veces se mantenían sobre la superficie del agua por casi 15 segundos, tiempo suficiente para fotografiarlos y filmarlos. Al mismo tiempo el sol se oculta con una increíble coloración, y es verdaderamente un momento mágico, estando tan cerca de estos animales salvajes y junto con tan inolvidable puesta de sol. Cuando ya es demasiado oscuro para tomar fotos, encendimos los motores y regresamos a la Posada junto con una maravillosa brisa que secaba nuestras húmedas ropas.

La cena estuvo servida a las 8:30 pm y a las 10:00 ya todos estábamos durmiendo. Mañana va a ser un día largo y difícil.

06.05.07 – DOMINGO: LOANGO – IVINDO

A las 6:20 am, los primeros miembros del equipo ya se hallaban desayunando, ya que nuestra salida estaba planificada para las 8:00 am. Rick, nuestro piloto “mudo” está sentado en la mesa de al lado y apenas se da cuenta de nuestra presencia. Todos tenemos un raro presentimiento, sabiendo que él volará con nosotros durante dos horas sobre la selva tropical. Poco antes de las 9:00, nos despedimos de Sandro, de nuestros maravillosos guías ecológicos Jonas, Dimitry, Popopo y Makoy y de los camareros de la Posada. En este momento, todos nos preguntamos si alguna vez volveremos a ver este lugar.

A las 8:10 am, nuestro avión despega en dirección a la zona este-central de Gabón. Nuevamente, estamos sentados como sardinas en lata en el avión Pilatos Porter que Klaus llama el “Transporte Banana”. Es una mañana nublada y el vuelo toma aproximadamente dos horas. Cada vez que el cielo se aclara, no vemos nada sino la verdadera selva tropical, algunas veces interrumpida por un pequeño río o lago. Como de costumbre, aprovechamos cada oportunidad para tomar fotos de este fantástico país.

El aterrizaje en Ivindo fue algo agitado pero estamos contentos de estar de nuevo en tierra firme. La pista de aterrizaje es un camino de tierra que ha estado separado del bosque, y en el momento en que Rick abre la cubierta del avión, somos atacados por mosquitos y miles de moscas. Lo otro que notamos es el cambio de temperatura. Acá no es tan caliente como en Loango ya que nos hallamos más o menos a una altura de 400 metros.

La pequeña comunidad de Indivo queda a 20 minutos del aeropuerto y pacientemente estamos esperando al jeep que nos llevará lo más cerca de Langoué Bai. Cuando llega el jeep, nos damos cuenta que tenemos menos espacio que en el avión. El conductor es un lugareño gabonés; su único pasajero es inglés y ambos trabajan para la WCS (Wildlife Conservation Society, Sociedad para la Conservación de la Fauna Silvestre). El inglés nos da la bienvenida a Ivindo al mismo tiempo que nos informa que tienen fiebre por un brote de dengue y que regresará con el piloto al hospital en Lopé.

Esto nos hace sentir mejor, y luego de despegar el avión, cargamos nuestro equipaje en el carro y nos montamos en él con dificultad. Hay cuatro personas en el asiento trasero y tres en el delantero. El tiempo del recorrido es de 2 horas, pasando por caminos de tierra y puentes improvisados, más y más adentro de la selva. Todo el tiempo tuvimos la impresión de estar atravesando un túnel vegetal, y especialmente porque el camino es lo suficientemente ancho para un solo carro. Después de hacer un cambio de dirección, nos encontramos con una pequeña manada de búfalos y tuvimos que esperar pacientemente hasta que cruzaron la vía. Es un paseo en auto bastante accidentado y en algún punto el camino termina y ahora nos encontramos en una pequeña choza de madera, donde somos recibidos por Louise, originaria de Yorkshire, Inglaterra y dos guías ecológicos, Alain y Joseph. Todos ellos trabajan en la WCS y serán nuestros anfitriones los siguientes 4 días. Estiramos las piernas, descargamos nuestro equipaje y dejamos todo lo que no necesitamos en el carro, porque desde aquí en adelante tendremos que llevar nosotros mismos lo que sea necesario.

Después que el carro se va, nos ofrecen algunas bebidas, cortesía de la WCS y luego nos dirigimos hacia Langoué Bai. Esta primera hora es particularmente dificultosa, ya que tenemos que dominar una pendiente muy empinada y unos pocos minutos después al llegar al bosque, estábamos completamente empapados de sudor. Caminamos a pasos enérgicos, ya que teníamos que cubrir una distancia de aproximadamente 3 horas de duración. A las 4:00 pm, llegamos al campamento del WCS, sin incidente alguno.

Después de haber llegado, descargamos nuestro equipaje en el suelo y, estando completamente deshidratados, pudimos disfrutar de unas bebidas frías. Luego comenzamos a mirar por los alrededores y lo que sería nuestro hogar los próximos días. Este sitio para acampar fue descubierto por Michael Fay y está conformado principalmente de rocas planas, lo cual es una gran ventaja durante la estación lluviosa. Hay una construcción de madera que alberga una oficina, una cocina separada con refrigeradores y un horno a gas, y otra construcción que sirve de comedor. No podemos creer todo esto, y en especial cuando vemos una ducha separada de una choza que sirve de baño con un pozo séptico. Además, las tiendas para dormir son las más grandes y mejores que hemos tenido hasta ahora. A pesar de que todo es bastante básico, a nosotros nos parece lujoso, tomando en consideración que nos encontramos en uno de los lugares más aislados de África.

Colocamos nuestro equipaje en las tiendas; nos familiarizamos con el campamento y ya más tarde, el almuerzo ya estaba servido. Después de esa caminata, estábamos hambrientos como lobos, pero nuestra comida fue algo ligero; ensalada mixta y algunas tortillas, poco suficiente para calmar nuestro apetito. Pero nuevamente, no debemos olvidar que no estamos en un viaje de placer.

El resto de la tarde la pasamos en “La Roca”; así llamamos a nuestro hogar temporal ya que no se nos permitió abandonar el campamento por cuenta propia. Completamente ridículo; acabamos de llegar y en verdad no queremos comenzar a discutir. Tal vez Louise descanse en los próximos días. Sin embargo, dimos un paseo por la jungla, pero no conseguimos nada que valiera la pena fotografiar, excepto el campamento mismo.

Al oscurecer, descubrimos un gato de algalia detrás del “comedor” y sí pudimos fotografiarlo.

Al gato de algalia le encanta las semillas de café y cuando se las come, sólo digiere la fruta y expulsa el grano de café en sus excrementos. La gente cree que estos gatos saben cuán maduras están estas semillas y siempre escogen las mejores. Por ello, es seguro asumir que estas semillas de café serán también las mejores. También se cree que las enzimas del estómago del gato le agregan sabor separando las proteínas que le dan al café su amargo sabor. En muchos países del sur de Asia, los excrementos de estos gatos se recogen, se procesan y se venden en el mercado internacional. Como estos excrementos son difíciles de encontrar, sólo 500 kilogramos de este café se produce anualmente, convirtiéndolo en el café más “raro” y más “caro” de todo el mundo.

A las 8:30 pm cenamos y le preguntamos a Louise y a Alain sobre Langoué Bai, lugar al que teníamos planeado ir a la mañana siguiente. Langoué Bai es, aparentemente, un lugar de belleza incomparable; se encuentra en el corazón de la selva de Gabón, en donde podremos tener la oportunidad de encontrar elefantes pastando en las tierras bajas, junto a gorilas, búfalos y antílopes sitatunga.

Aunque ahora estamos más emocionados por ver ese lugar, a las 10:00 pm ya estábamos cansados y nos fuimos a dormir. Mañana será otro día.

07.05.07 – LUNES: IVINDO

A las 6:00 am nos levantamos con un cielo claro. El desayuno fue a las 6:30 am y a las 7:30 estábamos listos para nuestro paseo por Langoué Bai. Desde nuestro campamento actual, tardamos dos horas a paso constante y a las 9:30 llegamos a la plataforma. Bai, la cual es una palabra pigmea que significa “claro del bosque”, es una zona de 1 kilómetro de largo por 300 metros de ancho, conformada por tierra salina rica en nutrientes, lo cual atrae a los animales hacia al claro del bosque, tal como podemos observar inadvertidamente desde las plataformas superiores en la línea de los árboles. Langoué Bai fue descubierta por Michael J. Fay durante su Megratransect en África Central.

Louise y nuestros guías ecológicos nos trajeron sándwiches, café, té y bebidas, ya que habíamos pasado la mayor parte del día aquí. Nuevamente, está estrictamente prohibido ir a algún sitio, ni siquiera al baño, sin un guía que nos acompañe. Nos quedamos en la plataforma hasta la 2:30 pm hasta que comenzó a hacer mucho calor. Hoy vimos elefantes, sitatungas y cerdos rojos de río. Durante nuestra estadía en la plataforma, no hubo mucha acción, y lo único que escuchábamos, literalmente hablando, era la grama crecer. De regreso al campamento vimos un grupo de monos, un eslizón, una serpiente y un milpiés.

A las 4:30 pm estábamos de regreso, completamente deshidratados y con sed. Repentinamente, Klaus descubre un gran bulto bajo su rodilla y tiene problemas para caminar. La parte inferior de su pierna está totalmente roja y caliente, y parece estar inflamada. Creemos que pudo haber sido la picadura de un insecto o una astilla de hueso. Le dimos un anti-inflamatorio y le recomendamos no hacer ningún esfuerzo con la pierna por lo menos durante 24 horas, ya que nos teníamos que asegurar que podía caminar nuevamente en 3 días.

El resto de la tarde la pasamos en el campamento, hablando y contando historias. Roland fue a pescar en un pequeño arroyo cerca del campamento y regresó cono una buena colección de killifishes.

Tal vez podríamos haber encontrado una nueva especie, pero no lo sabríamos hasta que regresáramos a cada. A las 8:00 pm la cena ya estaba lista. La atmósfera está un poco tensa, ya que no estábamos contentos con los arreglos, y Louise y nuestros guías podían sentir nuestro resentimiento. Después de la cena, Emmanuel decide aclarar las cosas y tuvimos una pequeña discusión con Louise. Emmanuel explica que habíamos realizado estos tipos de viajes antes y que ésta no era la primera vez que habíamos andado por la selva. No pedimos mucho, sólo que se nos permita transitar fuera del campamento y, por supuesto, con un guía. Al comienzo, Louise se asustó debido al aislamiento en el que estábamos, pero al final, cede. A las 10:30 pm, todos nos fuimos a nuestras tiendas de campaña.

08.05.07 – MARTES: IVINDO

Esa noche la pasamos bastante bien y a las 6:30 todos nos reunimos para desayunar. La pierna de Klaus no había mejorado, así que él no irá hoy a ninguna parte. Como no tenemos hielo en el campamento, él tuvo que colocar una toalla húmeda en el semi-freezer, el cual coloca posteriormente en su pierna para aliviar la inflamación.

El resto de nosotros salimos a las 8:30 am a una excursión en el bosque, pero cerca del campamento. Caminamos durante las próximas 3 horas. A las 9:00 am el calor se ha vuelto insoportable como en Akaka. No obstante, estamos hoy de suerte. Hallamos una bella rana y, probablemente, una nueva especie de Gecko. En una hermosa hembra y podemos ya imaginarnos como se verá su contraparte masculina. Cerca de las 12:30 pm, se sirvió el almuerzo y luego descansamos un rato. El calor es intenso y no hay nada de brisa. Es como si toda la naturaleza se hubiese paralizado. Hoy, todo el mundo parece estar extenuado. Hasta Roland, quien nunca se mantiene quieto por largo tiempo debido a su “Síndrome de Cámara”, se ha retirado ya a su tienda de campaña. Emmanuel está totalmente cubierto de picadas de zancudos, pero parece ser totalmente inconsciente de ello. A las 4:00 pm, una leve brisa se levanta y el peor calor del día desaparece.

Nuevamente comenzamos a dar vueltas por el campamento, intercambiando narraciones acerca de aventuras pasadas. A las 8:00 pm cenamos y pudimos sentir cierta enemistad entre Louise, Alain y el resto de los lugareños. Pensamos que Louise tuvo una aventura amorosa con Alain y esto creó una atmósfera tensa en el campamento. A las 10:00 pm ya todos estábamos muertos del cansancio por la caminata y el calor. Habíamos estado en movimiento constante durante 2 semanas y ahora estamos sintiendo sus efectos. De camino a nuestras tiendas de campaña, teníamos luna llena y un bello cielo estrellado que sólo se podría observar en lugares como éste, lejos de la civilización.

09.05.07 – MIÉRCOLES: IVINDO

Gracias a la fresca noche, todos pudimos dormir tranquilamente. Sin embargo, a las 6:00 am, ya estábamos desayunando. Éste va a ser nuestro último día en el campamento antes de regresar al mundo real. A Klaus todavía le duele la pierna pero ya no está inflamada, y con un poco de suerte, podrá salir del bosque mañana.

Nos gustaría pasar una noche en la plataforma de observación en Langoué Bai, pero Louise no nos permitirá hacerlo. Hoy trataremos de convencerla de que si salimos temprano en la mañana, tendremos más oportunidad de ver gorilas, pero ella se ajusta al programa de su propio personal. No hay salida antes de las 7:30 am, porque antes de esa hora, aún está oscuro en el bosque! Todos creemos que ella está en un viaje para medir resistencia.

A las 8:00 am ya estábamos camino de regreso a Loungué Bai esperando ver algunos gorilas. Hoy es nuestra última oportunidad. Caminamos rápido y llegamos a la plataforma antes de las 9:00 am. Y tuvimos suerte. Un gorila solitario se halla tranquilo en el río, y pudimos tomar varias fotografías antes que éste se adentrara en el bosque nuevamente. Estamos bien seguros que había más gorilas temprano en la mañana, pero generalmente se retiran al bosque para cuando sale el sol. No hay ni una nube en el cielo y parece que va a ser otro día bastante caluroso. A las 11:30 tuvimos un almuerzo ligero y poco después de las 12:00 pm decidimos regresar al campamento, al cual llegamos una hora y media después.

A las 3:30 pm, el intenso calor disminuye y nos aventuramos a sentarnos afuera para charlar en el mirador. Tomamos duchas una y otra vez y se siente refrescante después de todo. Después que el sol se ha ocultado detrás de los árboles, grandes nubarrones oscuros comienzan a cubrir el cielo. Definitivamente no necesitamos otro aguacero tropical, ya que haría más difícil mañana el regreso a Ivindo. Mientras estamos sentados en el mirador, vimos un mono colubus en un árbol cercano e intentamos hacer algunas tomas y fotografías.

A las 6:00 pm empieza a oscurecer y poco tiempo después cae la noche sobre el campamento. En realidad, ésta va a ser nuestra última noche en la jungla. De repente, descubrimos un escorpión sobre el mirador. Todos fuimos a buscar nuestras cámaras. Es un animal relativamente pequeño, pero sin duda, extremadamente peligroso. Tomamos algunas fotos desde todos los ángulos hasta que nos llamaron para cenar. Para ese momento, la humedad había regresado al campamento y todos estábamos empapados de sudor. A las 10:00 pm regresamos a nuestras tiendas de campaña, ya que mañana saldríamos del campamento temprano en la mañana.

10.05.07 – JUEVES: IVINDO – LIBREVILLE

Debido al calor de la noche anterior, la mayoría de nosotros no pudo dormir bien, y a las 5:30 am ya todos estaban levantados. El desayuno fue servido a las 6:00 am y a las 7:00 am salimos del campamento. Tuvimos que caminar de prisa porque nos iban a recoger el un lugar previamente establecido a las 9:00 am. Klaus sigue adolorido un poco con su pierna pero confía que podrá lograrlo sin problema alguno. A las 8:00 am, el bosque se siente vaporoso y ya estamos sudando como caballos, y sobre todo, con el equipaje que llevamos a cuesta. Durante la travesía, vimos una manada de cerdos rojos de río cruzando nuestro camino, un bello milpiés y un escorpión emperador negro azabache de 24 cms de longitud.

A las 9:15 am ya habíamos salido del bosque y Nigel ya está esperándonos. Él es de Inglaterra y está a cargo de la operación WCS en Ivindo. Según él, no deberíamos tener problemas en pasar la noche en la plataforma en Langoué Bai; si le hubiéramos preguntado antes de ir allá. Tratamos de guardar todo nuestro equipaje en el pequeño vehículo, nos despedimos de Louise, Alain y Joseph y nos montamos apretujados en este pequeño carro y para un recorrido de 2 horas hasta la estación de Ivindo.

A las 11:30 am llegamos a la casa de Nigel, frente a la estación del tren. Ivindo es un campamento de madera y es la puerta de entrada al Parque Nacional de Ivindo. La pequeña villa consta de apenas 200 habitantes, la mayoría de los cuales son gaboneses. Es bastante sencilla, pero hay que tomar en consideración que estamos en el medio de la nada. Al llegar a la casa de Nigel, fuimos recibidos por un antílope dyke negro-amarillo el cual él tiene como mascota. Como estábamos todos empapados de sudor después de esa caminata por el bosque, Nigel nos invitó a que nos aseáramos en su casa. Al entrar, nos sorprendió su gran belleza. La casa tiene aire acondicionado y todos nos sentimos como recién nacidos después de tomar una ducha caliente. Nuestro huésped nos preparó el almuerzo y la mesa ya estaba lista. No podíamos cuán afortunados éramos y disfrutamos de unas cervezas bien frías en un ambiente con aire acondicionado.

Poco después de la 1:00 pm, nos estábamos preparando para bajar a pie hasta la estación, en donde le agradecimos a Nigel por su hospitalidad. El tren tiene una hora de retraso y aprovechamos la oportunidad para hablar con algunos lugareños y tomar fotos de la estación y de la aldea. Este escenario nos recuerda a una vieja película del Oeste Salvaje, si no fuera por todos estos gaboneses que andan por ahí, viéndonos con curiosidad.

Hace muchos años, el presidente Bongo había construido esta línea ferroviaria como un prestigioso proyecto con un costo de casi un billón de euros; ésta conecta a Franceville en el sureste de Gabón con Libreville al noroeste, aproximadamente a 800 kilómetros, y sólo hay 3 trenes por semana, dos de los cuales viajan en la noche. Ahora todo está bastante acabado y en especial los vagones de los trenes.

No obstante, estamos en busca de un relajante paseo en tren, pero casi de inmediato nos decepcionamos al entrar al compartimiento. Aunque los asientos son confortables, el vagón está sucio, en mal estado, y ni siquiera podemos hallar una ventana con doble vidrio. Primero que todo, se ven totalmente sucias desde el exterior y seguramente no se han limpiado por años. Segundo, entre las dos ventanas, la condensación se ha acumulado a causa del aire acondicionado, por lo que es casi imposible ver nada. Qué lástima, porque nuestro paseo en tren nos llevará a una de las regiones más espectaculares de esta parte de Gabón.

Llegamos a Libreville después de 7 largas horas de viaje, cansados y totalmente rendidos. El aire acondicionado falló poco después de nuestra salida y nuevamente estamos sudorosos y sedientos, pero felices de haber salido del tren y tener un poco de aire fresco. Son ya las 9:30 pm y la estación ferroviaria es todo un caos. Hay policías revisando a todas las personas que bajan del tren y nosotros aún tenemos que mostrar nuestros pasaportes. Gracias a Dios las dos muchachas de la “Operación Loango” llegan a tiempo y rápidamente somos evacuados y llevados a una camioneta. Nos montamos todos apretados y atravesamos el pueblo como alma que lleva el diablo hasta el Tropicana, al cual llegamos poco después de las 10:00 pm.

Llegamos a nuestras habitaciones, bajamos nuestro equipaje y nos reunimos minutos después en el restaurante. Esta noche hay música en vivo y afortunadamente la cocina aún no ha cerrado. Disfrutamos de algunas bebidas frías, de una deliciosa comida y el aire fresco proveniente del mar, en especial después de haber pasado largas horas en un tren. Después de la medianoche, salimos y nos retiramos a nuestras habitaciones. Ha sido un largo y agotador viaje desde que nos levantamos esta mañana.

11.05.07 – VIERNES: LIBREVILLE

Pasamos una buena noche en nuestras habitaciones con aire acondicionado y nos levantamos con un hermoso amanecer con un cielo claro. Nuevamente, Brian y Klaus son los desafortunados. Ambos están cubiertos por picadas de insectos y pensamos que había pulgas en sus camas. Además, sus colchones son tan viejos que se hunden en la mitad. Klaus habla con el gerente y luego le cambian los colchones por unos nuevos, y esparcen una lata de insecticida en sus habitaciones, lo suficiente como para matar a un elefante.

A las 8:00 am estábamos ya desayunando y discutiendo nuestra situación financiera. El problema era que no teníamos suficiente efectivo. Acá nadie usa tarjetas de crédito, ni siquiera en el hotel. Después de buscar por horas un cajero electrónico en Libreville y una transferencia de dinero por Western Union desde Bélgica, ya podíamos contar con dinero nuevamente. El día parece que va a ser caluroso, por lo que pasamos la tarde bajo el mirador observando las olas del mar. Emmanuel pasó horas dentro del agua y su piel quedó completamente arrugada para cuando salió de él.

De repente, todo se oscurece y los relámpagos iluminan el horizonte, seguidos de un fuerte trueno. Luego, al igual que en muchas otras oportunidades, el cielo se abre y la lluvia se convierte en un diluvio. Cenamos poco después de las 8:00 pm y ya a las 11:00 pm nos fuimos todos a dormir. Poco antes de acostarse, Brian vacía otra media lata de insecticida en su cuarto, y nos preguntamos si él y Klaus se podrán levantar en la mañana.

12.05.07 – SÁBADO: LIBREVILLE

Éste es nuestro último día en África. Todos pasamos una buena noche y estamos contentos de ver a Klaus y a Brian vivos. Tal como lo esperábamos, no se reportaron picadas de insectos. A las 7:30 am desayunamos, planeamos lo que íbamos a hacer en el resto del día. Todos acordamos que haríamos nuestra última travesía en la selva. A las 9:30 am preparamos dos taxis con sus respectivos chóferes, incluyendo a nuestro viejo amigo Claude, y ya están listos para entrar a la selva en las afueras de Libreville. El viaje a través de caminos polvorientos con enormes baches nos tomó una hora. Como los carros no tienen aire acondicionado, ya podemos sentir otro día caluroso por venir.

Cinco minutos dentro de la selva y ya estamos todos empapados de sudor. Nuestra excursión tarda dos horas y no podemos creer la cantidad de animales que pudimos ver cerca de la capital, como por ejemplo, dos Geckos (probablemente nuevas especies), un eslizón, tres tipos diferentes de ranas, un sapo, un hermoso cangrejo de tierra color naranja, algunos killifishes y un bagre. Nada mal para una pequeña excursión, sobre todo si tus expectativas son pocas.

A la 1:00 pm ya hemos salido del bosque con las gargantas secas pero felices por los resultados obtenidos. Sin embargo, ésta fue nuestra última oportunidad para observar algunos camaleones, el único reptil que no pudimos hallar durante toda la expedición. De regreso al hotel, primero calmamos nuestra sed con algunas bebidas frías y luego todos nos fuimos a nuestras habitaciones para ducharnos y afeitarnos las barbas de hace ya dos semanas. Cuando nos reunimos de nuevo, nos veíamos como gente nueva, El resto de la tarde descansamos en el mirador, y en ese instante, todos deseábamos volver a casa. El cielo estaba claro y disfrutamos del último y hermoso ocaso en Gabón. La cena fue a las 8:30 y a las 11:00 pm ya estábamos todos durmiendo.

13.05.07 y 14.05.07 DOMINGO – LUNES: LIBREVILLE – PARIS

Esa noche volvió a llover fuertemente y nos levantamos temprano. Después de desaguar, empacamos nuestro equipaje, listos para nuestra partida final. La comida de los sábados es legendaria en el Tropicana, y pudimos disfrutar de un excelente almuerzo con pescados. La tarde es larga y no quiere terminar, especialmente porque no será sino a las 8:00 pm cuando nos vengan a buscar y salgamos hacia el aeropuerto, desde donde viajaremos de regreso a Europa y América.

Aprovechamos el tiempo para descansar y reconstruir todo el viaje. Fue una experiencia maravillosa para todos nosotros y llevaremos a nuestros hogares recuerdos inolvidables de un país que todavía representa a la naturaleza, como estuvo en un tiempo, “sentado en el borde de un continente y congelado en el tiempo”.

 
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3er descubrimiento de una nueva especie durante expedición