Expedición 2006 - Madagascar / El diario

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Todos los miembros de la Expedición de Exo Terra a Madagascar 2006 regresaron seguros a casa después de 3 semanas de una intensa investigación de campo en las selvas y los bosques de bambúes en el Noroeste de Madagascar.

Después del descubrimiento de una nueva especie de gecko (Phelsuma vanheygeni) realizado por el Gerente de Exo Terra, Emmanuel Van Heygen en el 2004 durante la Expedición a Madagascar, quedaron muchas preguntas sin responder en relación al rango de distribución, comportamiento y ecología de este importante hallazgo. Con el fin de encontrar respuestas a estas preguntas, el equipo de Exo Terra regresó al área en Junio del 2006.

Itinerario

Día 1 – Junio 6 : Bruselas – Paris – Reunion
Día 2 – Junio 7 : Reunion – Nosy Bé (Madagascar)
Día 3 – Junio 8 : Ambatoloaka
Día 4 – Junio 9 : Nosy Komba - Ankify
Día 5 – Junio 10 : Ankify – Ampopo
Día 6 – Junio 11 : Ampopo – Bezavona
Día 7 – Junio 12 : Bezavona
Día 8 – Junio 13 : Bezavona
Día 9 – Junio 14 : Bezavona
Día 10 – Junio 15 : Bezavona – Nosy Iranja – Bahía Rusa
Día 11 – Junio 16 : Bahía Rusa – Ambalihabe
Día 12 – Junio 17 : Ambalihabe
Día 13 – Junio 18 : Ambalihabe – Djangoa
Día 14 – Junio 19 : Djangoa
Día 15 – Junio 20 : Djangoa – Ambatoloaka
Día 16 – Junio 21 : Ambatoloaka – Mayotte (Islas Comoro)
Día 17 – Junio 22 : Mayotte
Día 18 – Junio 23 : Mayotte
Día 19 – Junio 24 : Mayotte – Lokobe (Nosy Bé)
Día 20 – Junio 25 : Lokobe – Reunion
Día 21 – Junio 26 : Reunion – Paris – Bruselas

Ambatoloaka

El 6 de Junio, los integrantes del equipo de la Expedición Exo Terra se encontraron en Bruselas, Bélgica, para comenzar la primera etapa de la Expedición a Madagascar. Volamos hacia la Isla Reunion donde teníamos un encuentro al día siguiente con la isla costera más grande de Madagascar, Nosy-Bé.

Los miembros de nuestro equipo malgache y los de soporte logístico nos recogieron en el aeropuerto de Fascene donde tomamos dos pequeños taxis que nos trajeron a Ambatoloaka. Ambatoloaka es un pequeño centro turístico en la costa suroeste de la isla. Cuando se llega a Ambatoloaka sabiendo que es el centro turístico más grande de Madagascar, uno se da cuenta que Madagascar tiene un gran camino por recorrer y que aparece en los folletos de viajes.

Nos registramos en nuestro hotel para nuestra última noche de lujo. La mayoría de la gente considera quedarse en este hotel para aventurar. No tomó mucho tiempo antes de que localizáramos nuestro greco diurno, viviendo en el techo de uno de las habitaciones. El hotel se encuentra justo en la playa, donde muchos lugareños cambiaron de profesión cuando los primeros turistas comenzaron a llegar. Anteriormente Ambatoloaka era una típica villa pesquera malgache. La gran cantidad de botes que a menudo pasan, demostró que la pesca es todavía la principal fuente de ingresos para muchos isleños. Muchos tratan de vender su pesca a los restaurantes locales o negociarla para otras necesidades.

Le compramos algunas frutas y vegetales a una mujer del lugar quien nos ofreció los productos que llevaba en una cesta cargada sobre su cabeza. Nuestro equipo local suministró el resto de las provisiones. Más tarde, esa noche nos reunimos con Monsieur Nazer, el jefe del equipo de logística. Él es muy respetado y nos proporcionó su bote con un motor de 60 caballos de potencia. Le explicamos nuestros planes y calculamos cuánto combustible deberíamos llevar consigo.

Ya cansados después de un largo viaje, estábamos felices de que el sol se pusiera alrededor de las 6 pm., y más tarde nos fuimos a dormir. A la mañana siguiente, después de levantarnos temprano, cargamos el bote y partimos hacia nuestro primer destino: Nosy Komba.

Nosy Komba

Llegamos a esta idílica isla como al mediodía. Comenzamos nuestra búsqueda de reptiles y anfibios en la playa a donde llegamos, al otro lado de nuestro próximo destino, Ankify. No nos tomó mucho tiempo antes que viéramos nuestros primeros eslizones, principalmente de la especie Mabuya, sobre unos crestones rocosos cerca de la playa. Luego de fotografiar una linda oruga de colores, encontramos nuestro primer gecko diurno; un joven Phelsuma dubia, una Phelsuma laticauda y un Phelsuma madagascariensis grandis.

La pequeña búsqueda cerca de una zona de bambúes, donde esperábamos encontrar al Phelsuma seippi y el Phelsuma klemmeri, no fue fructífera. Hallamos al Phelsuma seippi en la isla en el 2004, pero nunca al Phelsuma klemmeri.

De regreso a la embarcación, pudimos divisar un camaleón pantera, el Furcifer pardalis. Estos camaleones pantera son un poco diferentes en la coloración en relación a aquellos de Nosy Be y totalmente distintos de otros que se encuentran en Madagascar. Partimos entonces hacia Ankify, un viaje de sólo 30 minutos.

Ankify

La Ankify peninsular está situada en el Delta Sambirano y probablemente sea la zona típica del gecko diurno Phelsuma klemmeri. Después de llegar, inmediatamente organizamos un vehículo que nos llevara tan cerca como fuese posible a los bosques de bambúes situados en el interior de la península. Quizás éste sea el último carro que veríamos durante un tiempo.

El primer gecko diurno que descubrimos fue el Phelsuma seippi, que normalmente comparte su hábitat con el Phelsuma klemmeri. No tardamos mucho en encontrar nuestro primer Phelsuma klemmeri, sin duda, el gecko más llamativo! Otra especie de gecko diurno presente en estos bosques de bambúes es la Phelsuma laticauda.

Madagascar no tiene auténticas serpientes venenosas, las únicas excepciones es la serpiente malgache nariz de cerdo. Leioheterodon madagascariensis. Cuando estábamos midiendo a una de estas grandes serpientes, el miembro del equipo Achim, solicitó ayuda, ya que había divisado cerca otro Phelsuma klemmeri. Tuvimos que colocar temporalmente a la serpiente en un morral.

Atrapamos varias Phelsuma klemmeri para realizar mediciones y recolectar datos. Atrapar a estos pequeños geckos que caben en la grieta más pequeña de un bambú no fue una tarea fácil. Se necesita más de un par de ojos con el fin de poderlos atrapar. Fue notable la cantidad de especies de un mismo género que se dan en esta área. En comparación con la gigante Phelsuma madagascariensis grandis, esperábamos encontrar además una de las especies más pequeñas, la Phelsuma vanheygeni. Esta especie fue descubierta por el Gerente de Exo Terra Emmanuel Van Heygen durante su expedición a Madagascar en el 2004.

Cuando explorábamos en el bosque cercano, encontramos el más grande camaleón de Madagascar, el Furcifer oustaleti. El cuerpo de este animal tiene el tamaño de mi antebrazo.

Las especies peninsulares también poseen su propia especie de pantera camaleón, la Furcifer pardales. Varios machos fueron encontrados en una pequeña área, pero no se avistaron hembras.

Para lograrlo antes de anochecer, tuvimos que salir de Ankify hacia Ampopo, en el lado occidental de la Ampasindava peninsular. Al aproximarnos a la costa, donde estaba nuestro bote, un grupo de delfines pasó muy cerca de nosotros, y estaban cazando. En Ampopo pudimos pasar la noche para luego continuar a Bezanova. Fue un viaje largo de casi 50 km. y tuvimos que reabastecernos de combustible.

Ampopo

Llegamos avanzada la tarde cerca de una pequeña villa en Ampopo, en una extensión de varios kilómetros con una playa antigua con un bosque de tierras bajas justo detrás de ella. Instalamos el campamento cerca de la playa para disfrutar de la fresca brisa marina y hacer una fogata para mantener alejados a los mosquitos y a cerdos salvajes. Esa noche discutimos la estrategia para los próximos días y después algunos miembros del equipo se aventuraron dentro del bosque, sin éxito alguno.

A la mañana siguiente, antes del amanecer, preparamos nuestro viaje en bote hacia Bezavona al sur de la Ampasindava peninsular. La luz de la mañana reveló la verdadera belleza de este desolado lugar, lo cual hizo más difícil empacar el equipo. Inesperadamente, una serpiente de hocico de cerdo, el Leioheterodon madagascariensis, avanzaba lentamente a través de nuestro campamento hacia el bosque cercano, donde desapareció tan rápido como apareció. Mientras seguíamos a la serpiente, encontramos nuestro primer Camaleón Pantera, el Chameleo pardalis.

Más allá de lo que todos esperábamos, fue lo mucho que se había hablado sobre la Pantera Rosa, una especie sólo conocida cerca de Ankaramy al sur de Ambanja. Era un macho joven que no poseía el espléndido color rosáceo típico de los adultos. Con este hallazgo, ampliamos el rango de distribución de esta raza de camaleones pantera de manera considerable, y ahora estamos seguros de que esta especie se da en toda la Ampasindava peninsular.

Al final del bosque y de la playa, varias orquídeas endémicas del género Angreacum estaban floreciendo. Fue un lugar interesante que, tristemente tuvimos de dejar para llegar a tiempo a Bezavona.

Bezavona

Nos tomó alrededor de 3 horas llegar a la entrada del río Bezanova, al sur de la Ampasindava peninsular. Después de encontrar la desembocadura del río, fuimos tan rápido como pudimos río arriba a través de bosques densos de mangle hasta que ya no había suficiente agua para seguir navegando.

Los curiosos aldeanos por estos “Vaza”, gente blanca, vinieron a recibirnos. Uno de los de nuestro equipo malgache nos dijo que el último que vio “Vaza” fue hace 25 años cuando el último francés abandonó la última plantación de vainilla del área. Después, nadie más vio a gente blanca.

Después de levantar nuestras tiendas de campaña, discutimos el programa para los próximos días ya que podríamos al menos estar en esta área por varios días. A la mañana siguiente, instalamos trampas para reptiles y anfibios pequeños en un bosque cercano. El único animal que pudimos atrapar fue un tipo de rana pequeña.

Inmediatamente al entrar al bosque de bambúes que rodeaba nuestro campamento, encontramos al Phelsuma vanheygeni. Esta especie fue descubierta en nuestra expedición anterior de Exo Terra en el 2004 y fue catalogada posteriormente por Emmanuel Van Heygen. El gecko estaba 1 cm. por debajo de un insecto parecido a una cigarra, como si estuviera esperando que ésta se moviera.

Más adelante, descubrimos un Phelsuma seippi con el mismo comportamiento, y estaba ubicado justo debajo otro tipo de insecto. Sobre el bambú también había un Phelsuma seippi, y también con un insecto sobre él. Era claro que los geckos no estaban acechando al insecto para comérselo, sino que estaban esperando que éstos excretaran algo. Aunque el Phelsuma klemmeri fue hallado justamente debajo de un insecto mientras que dos hormigas también intentaban acercarse al delicioso banquete, no tuvieron que esperar que el Phelsuma klemmeri se fuera. Al día siguiente se encontraron varias especies desconocidas de geckos (Lygodactylus) del género Phelsuma.

El Phelsuma seippi fue definitivamente el más abundante de todos los geckos presentes en el bosque de bambúes. Además, el Phelsuma vanheygeni es muy común en esta área pero es un poco difícil de visualizar ya que viven más entre las hojas de bambúes y las ramas más delgadas. Un bambú por lo general, es el territorio de una pareja, durante el día se mueven entre la parte superior más densa del bambú y se aventuran rara vez hacia la parte más gruesa del tallo. Probablemente duermen en las densas hojas durante la noche.

También exploramos los bosques cercanos al campamento en busca de camaleones. El primero que encontramos fue un massif Furcifer oustaleti. Abunda y está muy difundido en Madagascar y habita tanto las húmedas tierras bajas costeras como cálidas, pero parece preferir los bosques más secos. Este gran camaleón por lo general alcanza una longitud total de 60 cms. y aún así se han encontrado machos mucho más grandes. La coloración predominante es la gris y marrón, pero también se han encontrado especímenes verdes en su totalidad. Las hembras tienden a ser un poco más coloridas que los machos, lo que las hace un tanto más delgadas y pequeñas.

Otra especie abundante en el área es la Furcifer pardalis. Las hembras son difíciles de clasificar respecto a un cambio de color, mientras que en los machos esta variación de color es más notable. Probablemente sea un cambio de color tipo “Pantera Rosa” ya que Ankaramy está solo a 20 Km. más al este de Bezanova. Los machos adultos, además de ser significativamente más grandes, tienen un morrión mucho más definido.

Un depredador de pequeños lagartos y anfibios muy conocido es la serpiente, la Ithycyphus miniatus, la cual encontramos en un bambú comiéndose a una rana justo frente a nosotros (y a la cámara).

Podíamos oler la esencia de la rica comida a medida que nos acercábamos a nuestro campamento. Nazir ya estaba preparando una gran cena, él pudo conseguir algunas papas en la villa e hizo papas fritas. Los siempre presentes y curiosos aldeanos observaban su versión de “Emeril Live!”. El “Chef de Village” o Jefe de la Villa se unió a nosotros para cenar esa tarde y se enteró de nuestros preparativos para el día siguiente.

Después del atardecer, seguimos buscando cualquier cosa que moviera sigilosamente, saltara o se arrastrara. La primera criatura que llamó nuestra atención fue una colosal araña que estaba al acecho de algún insecto que cometiera un error, mientras que un gran erizo tenrec, Setifer setosus, muy común en Madagascar, estaba buscando frutas e insectos en suelo del bosque.

En los árboles, se pudieron divisar varios geckos del género Geckolepis, o geckos de escamas de pez. Son reconocibles fácilmente por sus grandes escamas, las cuales están fijas sólo superficialmente. Estos geckos son activos durante la noche y pasan el día bajo la corteza de los árboles de los bosques primarios o secundarios.

El género endémico de Uroplatus también es de hábitos nocturnos pero depende de su camuflaje y pasa todo el día con la cabeza hacia abajo sobre árboles pequeños.

Nos preparamos ahora para regresar al río donde nuestro bote nos esperaba. Afortunadamente casi estaba la marea alta, ya que tuvimos una larga travesía a través de los manglares. Algunos aldeanos se acercaron a la orilla del río para acompañarnos y despedirnos. Afortunadamente había suficiente agua para que nos llevara a mar abierto. La marea alta cubrió muchos de los bancos de arena y manglares por lo que dependíamos de los pescadores locales que nos guiaran a través de este laberinto subacuático.

Primero nos dirigimos hacia Nosy Iranja, una pequeña isla lejos de la costa de la Ampasindava peninsular. Nosy Iranja está conformada por dos islas contiguas por un banco de blancas arenas, la cual está sumergida al subir la marea. Recogimos nuestras provisiones, principalmente el combustible y el agua, que fue traída acá desde nuestra base en Nosy Be.

En la isla pudimos divisar un Coucal de Madagascar, Centropus toulou, el cual también observamos en diferentes bosques de bambúes en la península. Se hallaba comiendo un Phelsuma laticauda, lo cual confirmó nuestra sospecha de que este pájaro es un importante depredador Phelsuma. Salimos de Nosy Irania hacia Bahía Rusa en la parte norte de la Ampasindava peninsular para pasar la noche.

Ambaliha

El nombre de la bahía se remonta a un incidente en 1905, durante la guerra Ruso-japonesa. Un buque de guerra ruso ancló aquí con órdenes de atacar a cualquier nave japonesa que se aproximara, pero la tripulación le halló el gusto a la vida de Madagascar. La tripulación apenas había levantado un motín antes que sus oficiales se rindieran y habían ya visto a las lindas mujeres malgaches. El buque fue escondido en lo que ahora se conoce como Bahía Rusa y sólo volvió a emerger para negociar con naves piratas en el Canal de Mozambique. Los rusos vendieron todo lo que pudieron sacar de su nave y el último de ellos murió en 1936. Los restos del navío aún pueden ser vistos cuando llega la marea baja.

Antes de dejar este Jardín del Edén, vimos una joven Iguana de Madagascar, Oplurus cuvieri, asoleándose sobre el tronco de una palma. La distribución discontinua de las iguanas es un misterio biogeográfico. Toda la familia está conformada por 650 especies, de las cuales, 99% se da en las Américas, y sólo unas pocas especies se dan en otros sitios: en las Islas Fiji, en Tonga y Madagascar.

Abrimos curso hacia Ambaliha, en uno de los mayores pueblos al este de la Ampasindava peninsular. Después de recorrer varios kilómetros río arriba, tuvimos que olvidarnos del bote. Desafortunadamente estaba la marea baja y tuvimos que recorrer a pie los últimos dos kilómetros. Al igual que la última visita en el 2004, elegimos la única tienda del pueblo como base donde pudimos dejar algunos equipos innecesarios junto con el motor fuera de borda.

Ambaliha es un pueblo típico malgache con gente amigable y muy curiosa. Le mostramos una foto de uno de mis hijas en el pueblo gracias a mi iPod, la cual tomamos en el 2004 en el momento que se adentraron al bosque. No hace falta decir que todo el pueblo estaba asombrado en ver algunos de los aldeanos en la pequeña pantalla del iPod.

Después de una breve parada en la oficina del “Jefe de la Villa” para solicitar permiso para ir a las montañas, al fin pudimos comenzar nuestro ascenso. Las vistas eran espectaculares; en la distancia podías divisar Ankify, Nosy Komba y hasta la Reserva Lokobe en la isla de Nosy Be.

Después de un agotador ascenso, ya era casi de noche cuando llegamos a la cima de la montaña y levantar nuestro campamento. Algunos de los hombres que llevaban parte de nuestro equipo, descendieron para traer la próxima carga. Estábamos admirados de que hicieran ese viaje tan agotador dos veces, llevando pesados bolsos, generadores, maletas y además, descalzos.

A la mañana siguiente ya estábamos descansados y preparados para el siguiente viaje cuesta abajo por el otro lado de la montaña y llegar al bosque de bambúes. Una pequeña fuente nos suplió de agua fresca para beber. Nuestra ropa también necesitaba una lavada después de varios días en la selva. Nazier se encargó de eso mientras nosotros explorábamos el entorno. En el camino conseguimos a muchas personas que llevaban alguna cosa. Este era la más grande vía comercial donde la gente de la isla comercia la madera y el arroz por pescado con los aldeanos del área costera.

Arriba en las montañas la mayor parte del bosque está aún intacto y la fauna y flora es abundante. Encontramos muchos animales en poco tiempo como lagartos, serpientes y hasta geckos de cola de hoja. El lagarto de color metálico de Madagascar, el Zonosaurus madagascariensis, es muy común en la península. El Dromicodryas bernieri es una serpiente principalmente de hábitos terrestres y de vida diurna y posee una pupila redonda. Por el contrario, el Madagascarophis colubrius es una especie de hábitos nocturnos con una pupila claramente vertical. Esta especie del género Madagascarophis se encuentra entre las serpientes más comunes de Madagascar. La mayoría son terrestres pero se les puede ver trepando por los árboles. Las ranas, los skinks los geckos, los camaleones y hasta las serpientes y aves, se encuentran entre las principales presas.

El Uroplatus henkeli está generalizado, aunque por lo general tiene variedades diferentes. Las especies del Uroplatos o Gecko Cola de Hoja son lagartos distintivos y propios de Madagascar. Son de hábitos nocturnos y se encuentran en hábitats selváticos. Indudablemente, todas las especies se ven afectadas por la disminución del bosque en Madagascar. Mientras que algunas especies aparentemente pueden tolerar ciertos niveles de degradación del hábitat, según se informa, éstas se encuentran generalmente sólo en hábitats secundarios de bajas densidades poblacionales.

Una vez que llegamos a la selva de bambúes, quedamos nuevamente atónitos por la gran cantidad de geckos diurnos. En el interior de la selva de bambúes de la Ampasindava peninsular, el Phelsuma vanheygeni es muy común. Éste comparte su hábitat con el Phelsuma klemmeri, el Phelsuma seippe, el Phelsuma laticauda y el Phelsuma madagascariensis grandis. El Phelsuma vanheygeni es uno de los geckos diurnos más pequeños que está bien adaptado a la vida en los bambúes. Es una especie taxonómicamente aislada y no tiene especies parientes cercanas dentro de este género.

También encontramos al Furcifer pardalis, la especie típica de color cambiante de la Ampasinadava peninsular, la Pantera Rosa. Las variaciones espectaculares de color y los ligeros cambios en la forma de la cabeza de los machos, demuestra un gradiente entre diferentes regiones y se ha empleado para diferenciar áreas de origen. Las subespecies no han sido formalmente definidas, pero estudios más detallados, incluyendo las variaciones genéticas pueden dejar ver distintas poblaciones en un futuro no lejano. El Camaleón Pantera es originario de las regiones cálidas y húmedas del norte, noroeste, noreste y este de Madagascar. Es una de las especies más comunes de Madagascar. Cuvier describió esta especie altamente dimórfica en 1829. Los machos más adultos pueden llegar a medir hasta 50 cms.

En las inmediaciones de un pequeño arroyo descubrimos un Paroedura oviceps. A diferencia de la mayoría de los geckos de Madagascar, la especie Paroedura lleva una vida terrestre. Es un gecko de hábitos nocturnos que pasa la mayor parte del día debajo de las cortezas de árboles muertos.

El descenso de regreso a la costa fue un tanto más sencillo, quizás debido al espectacular panorama. Cuando llegamos cerca del pueblo, el agua había subido tanto que tuvimos que caminar a través de varios riachuelos crecidos para alcanzar el bote con todo el equipaje. A través de los mangles pudimos cruzar la bahía Ampasinadava para llegar al pueblo de Djangoa.

Djangoa

Cuando llegamos al Río Diangoa, el agua ya estaba retirando rápidamente, haciendo difícil ir río arriba. Finalmente, nos quedamos varados en el pueblo de Diangoa, donde “la Carretera Nacional 6”, una de las principales vías de Madagascar, atraviesa el Río Diangoa. Diangoa es un pueblo pequeño con una mezquita y muchas otras edificaciones de piedra. La gente, como en cualquier parte de Madagascar, es servicial y amistosa. Una de las familias nos invitó a mirar a su mascota domesticada, un lémur negro. Este animal, un Eulemur macaco, estaba triste pero se notaba que estaba bien cuidado.

Cruzamos el río a través del puente e instalamos el campamento en la rivera norte del río, cerca de un bosque de bambúes. En la rivera encontramos una joven tortuga de pantano, la Pelusios castanoides. A pesar de que los cocodrilos eran algo rutinario según los aldeanos, el río ofrecía gran refrescamiento y una oportunidad para asearnos del sucio de la jungla y del sudor. Este campamento fue definitivamente el mejor hasta ahora.

El momento cumbre de esta expedición fue en definitiva el descubrimiento del Phelsuma vanheygeni en el bosque de bambúes. Este es el primer registro de estos recientemente descubiertos geckos diurnos fuera de la Ampasindava peninsular y muy cerca de la carretera principal, una carretera que ha sido empleada por muchos investigadores cuando se dirigen hacia Ambanja o Antananarivo. Era una cantidad de especies alta y muy saludable e hicimos registros de varios especímenes en período de tiempo relativamente corto. No se pudo conseguir especímenes Phelsuma klemmeri.

Cerca del campamento, otro Furcifer pardalis pudo divisarse y nuevamente se trataba de la “Pantera Rosa”, el Ankaramy. La localización original de este colorido Ankaramy está a 30 km hacia el sur en el RN 6. Sólo se encontraron ejemplares machos jóvenes.

Mientras examinábamos un árbol muerto, encontramos varios escarabajos. Dos de ellos eran un par de escarabajos taladradores de árboles de mango, Batocera rufomaculata. Los escarabajos son considerados una peste en muchos países tropicales ya que ponen sus huevos sobre los árboles frutales como los de los mangos. El daño es causado por las larvas del escarabajo a medida que se alimenta dentro de los tallos que va taladrando, lo que genera ramas secas y en muchos casos los tallos que están a su alrededor también mueren. Sobre el mismo árbol también observamos un Geckolepis maculata, el cual tratamos de sacar de su escondite.

Mientras montábamos nuestro equipaje en el bote, un Zonosaurus laticaudatus se estaba asoleando en la rivera. Un poco más adelante, pudimos atrapar un impresionante Hoplobatrachus tigerinus. Esta rana gigante semi-acuática de 170 mm es la única rana no nativa de Madagascar. Fue introducida a la isla por los chinos en la región de Mahajanga. Su verdadero origen es desconocido.

Ahora regresamos a toda velocidad a Ambatoloaka en Nosy Be. Al día siguiente teníamos que tomar un avión a la Isla Comoro, Mayotte. Llegando al aeropuerto, el avión tuvo una brusca llegada, finalizando así nuestras semanas en las bosques de la Ampasindava peninsular.

Mayotte

Mayotte es, geográficamente, la más antigua de las 4 Islas Comoro y posee una flora y fauna muy particular. Nos recibió un grupo de lémures de color marrón, los Eulemur fulvus mayottensis, al momento de llegar a nuestro campamento al sur de la isla, cerca de Kani Kely. Los lémures marrones viven en grupos sociales de hasta 30 individuos. Los grupos son inestables, y como individuos circulan libremente en grupos todos los días. Los grupos de lémures marrones son inusitadamente tranquilos, con una pequeña o casi nula jerarquía de dominio y una pequeña autoridad de las hembras sobre los machos. La dieta consiste en su mayoría de frutas, hojas frescas y flores.

Pronto nos encontramos nuevamente en un bosque de bambúes en busca de dos especies Phelsuma autóctonas que viven en este tipo de hábitat. El bambú de Mayotte es mucho más grueso y alto que los de Madagascar. Después de una búsqueda minuciosa, descubrimos un joven Phelsuma v-nigra pasteuri macho. En la mismo tronco del bambú hallamos después de continuos esfuerzos, varios especímenes del Phelsuma nigistriata, otro tipo endémico de Mayotte. Mayotte es una de las pocas islas fuera de Madagascar donde también se da el Phelsuma laticauda. No existen diferencias morfológicas entre los animales de Nosy Be y los de la Ampasindava peninsular.

Observamos cerca del bosque de bambúes algunos Pteropus seychellensis comorensis, un murciélago nativo que generalmente pasan la noche en grupos pero le gusta buscar frutas de manera individual. El murciélago de la fruta de Mayotte es está haciendo cada vez poco común en la zona.

La única especie de camaleón en Mayotte también fue descubierta cerca de un bosque de bambúes. El Furcifer polleni pertenece a la especie de camaleón más pequeña y es familia de otra especie de la Isla Comoro, la Furcifer cephalolepis, y de la especie de Madagascar, la Furcifer pardalis. Los machos alcanzan una longitud de casi 20 cm. y las hembras llegan a medir aproximadamente 15 cm. Las hembras generalmente son más coloridas y su coloración principal es la verde. Estos camaleones son extremadamente agresivos frente a otros camaleones.

También pudimos localizar la otra especie endémica de geckos diurnos en Mayotte, la Phelsuma robertmertensi. Es quizás el más diversificado de todas las especies Phelsuma autóctonas de Mayotte. Los animales por lo general no se encuentran en regiones costeras. El Phelsuma robertmertensi mayormente se encuentra en las hojas de los árboles, como las plantaciones de frutas cítricas y en los riachuelos donde se pueden encontrarse fragmentos de bosques autóctonos. También los pudimos ver lamiendo excrementos en los extremos de las ramas de un árbol Frangipani. Durante el día, estos animales pueden observarse asoleándose sobre los troncos de los árboles. Varios machos y hembras pueden verse en un solo árbol, dependiendo del tamaño del mismo.

Salimos de Mayotte hacia nuestra última área de investigación en Nosy Be, el Bosque Lokobe. Después de horas de vuelo, llegamos a la Isla de Nosy Be, donde de inmediato nos dirigimos al Bosque Lokobe, en el extremo sureste de la isla.

Lokobe

Lokobe es una estricta reserva que goza del mayor grado de protección. Entramos al bosque por el lado este, un área que sólo es accesible por bote.

Fue aquí donde encontramos nuestra primera boa de tierra de Madagascar, la Acrantophis madagascariensis. Esta es la más grande de todas las serpientes de Madagascar, pueden alcanzar hasta 3 metros y medio de longitud. En Madagascar, sólo se encuentran las de la familia de los Boidos, o boas, mientras que en el continente africano se da con frecuencia la Pythonidae, o pitón. Ocurre algo parecido con la Iguanidae, ya que la distribución de las boas abarca principalmente Centro y Suramérica. Las boas de Madagascar están muy emparentadas con las especies del Nuevo Mundo, como la boa constrictora. La Acrantophis madagascariensis es ovovivípara.

Sobre nuestras cabezas, un grupo de lémures blancos estaban alimentando de hojas y frutas. Los lémures blancos están limitados al extremo noroeste de Madagascar y en dos islas cercanas, Nosy Komba y Nosy Be. Existe un llamativo dimorfismo sexual en el color, los machos son totalmente negros mientras que las hembras, como ésta, tienen una capa oscura que se aclara hasta un color óxido en su parte lateral y son blancuzcos en sus barrigas. Los lémures negros son sociales, viven en grupos de 2 a 15 individuos. El mayor depredador de estos lémures es, definitivamente la Acrantophis madagascariensis.

Sobre el tronco de un árbol pudimos divisar un Zonosaurus rufipes; este lagarto achatado es sólo conocido en las regiones del bosque Sambirano. Es una especie típica de bosque que por lo general se encuentra cerca de los arroyos y pequeños ríos en el Bosque Lokobe. Ya que habíamos visitado Lokobe en la estación seca, no encontramos muchas ranas. Una de las pocas fue esta especie Boophis, cerca de un pequeño riachuelo.

Sobre una pequeña ramita, descubrimos una hembra claramente preñada con una cola en proceso de regeneración, la Paroedura stumpffi. Esta especie se halla principalmente en la tierra o en pequeños matorrales del bosque. La Geckolepis maculata es también muy común en el bosque Lokobe. Puede encontrarse mayormente sobre los árboles de corteza movible, lo cual le ofrece un espacio ideal durante el día.

El parque está bordeado por una paya primitiva al extremo sur de la isla de Nosy Be. Se construyeron algunas casas playeras para los visitantes del Bosque Lokobe. Es un lugar ideal para recargar las baterías después de intensas semanas de investigación en la jungla de Madagascar.

Esta expedición ha respondido a muchas preguntas referentes al comportamiento y la ecología de muchas especies de reptiles y anfibios. Muchas están aún sin responder, por lo que son necesarias nuevas investigaciones... volveremos!

 
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3er descubrimiento de una nueva especie durante expedición